domingo, 22 de abril de 2012

23. Tu fan que siempre estará ahí.


-Por cierto, cuéntame algo del concierto.
-Pues increíble, no hay palabras para describirlo. Fue mágico, como todos. Por cierto, voy a leer una carta que me dio una niña, me dijo que la leyera antes de 3 meses, no sé porque…
-¿Siempre lees todas las cartas?
-Casi todas, me es imposible leerme las cientos de cartas que tengo ahí-Me dijo mientras encontró la carta. Se sentó y la abrió, pero no le dio tiempo a leerla porque lo llamó su madre. Mientras hablaba, sentí curiosidad de leerla. La carta decía lo siguiente:
¡Hola Pablo! Te escribo esta carta con la esperanza de que la leas antes de que sea tarde. Tarde de que ya no esté en este mundo. Me diagnosticaron un cáncer hace unas semanas y me dijeron que me quedaban 3 meses de vida, lo que tengo se puede curar, pero por desgracia no puedo, porque la operación solo se puede realizar en Estados Unidos y vale 20.000€, y les he prohibido a mis padres que me hagan la operación, porque si me pagan esa operación, se arruinarían y se quedarían sin nada, y a parte, la operación tiene un 25% de probabilidades que salga mal. Pero yo estoy feliz, feliz porque voy a poder cumplir mi sueño y ahora, si estás leyendo esto es porque ya lo he cumplido. El sueño de poder verte en persona, abrazarte y darte las gracias. Te doy las gracias porque tu música me ha ayudado a no rendirme, a sacarme una sonrisa todos los días, a pensar en lo bueno que me queda por hacer y olvidarme de lo que me va a pasar. Porque aunque solo te vaya a ver esta vez, soy la persona más feliz del mundo, y puedo decir que he cumplido mi sueño antes de morirme. Te cuento esto porque aunque no nos conozcamos en persona, sé que eres una persona en la que puedo confiar.Porque eres mi malagueño favorito que por cierto, ¡soy de Málaga! Vas a perder una fan dentro de poco, pero en el cielo siempre te llevaré en mi corazón guardado. Sé feliz y por favor, nunca cambies. Te quiero.
Tu fan que siempre estará ahí,Alejandra.
Terminé de leer la carta y una lágrima resbaló por mi mejilla. Me daba muchísima pena esta niña.
-Pablo… ¿cuánta edad le echabas a esta niña que te dio la carta?
-Pues… yo le echo unos 14, es que ¿qué pasa? ¿Por qué lloras?
-Lee la carta y lo entenderás.- Le di la carta y se puso a leerla, al terminar de leerla, a Pablo también se le cayó una lagrimilla.
-Joder… pobre vida, no le ha tratado bien, tan joven y mira.
-Sus padres lo deben de estar pasando muy mal, pensar que no puedes ayudar a tu hija teniendo posibilidades.-Se hizo un silencio en la habitación.
-La voy a ayudar, yo tengo ese dinero que ella necesita para curarse.
-Me parece un gesto muy bonito…-Le abracé.-Pero… ¿no has pensado que hay muchas Alejandra en Málaga? Va a ser difícil encontrarla.
-Lo sé. Iré al ayuntamiento a preguntar mañana, no creo que haya muchas Alejandra en Málaga con 14 años.
-Te acompañaré. Es un detalle precioso, te lo agradecerá toda su vida.
-Es que si no lo hago parezco un egoísta, 20.000€ es lo que gano con un concierto normal… con todos los que he dado no me va a faltar el dinero por gastármelos. Cualquiera que tenga buen corazón lo haría.
Al día siguiente fuimos al ayuntamiento, a preguntar sobre los empadronamientos. Con los datos que teníamos, encontramos a 20 Alejandra en toda Málaga, como no era un nombre común. Había pocas. Y con la edad de 14 años solo había una. Fuimos a su casa y tocamos al timbre. Abrió una mujer la puerta, supongo que sería la madre de Alejandra. Se quedó impresionada cuando vio a Pablo en la puerta.
-Buenas, ¿es usted la madre de Alejandra?
-Sí, ¿pero qué hacéis aquí? Mi hija no se lo va a creer, es tú fan incondicional.
-Entonces hemos acertado con la casa-se rió Pablo-, ¿podemos pasar? Quería decirles una cosa.
-Sí, sí, pasar…-Entramos y la mujer cerró la puerta.- Mi hija no está, ha salido con su hermana a hacer un recado.
-No pasa nada, queríamos hablar contigo.-Apareció su marido.
-Pero si ¿tú eres Pablo Alborán no? ¿Qué haces aquí?-Le estrechó la mano a Pablo.
-Quería hablar con vosotros sobre su hija. –Se quedaron extrañados, y tomaron los dos asiento, nosotros nos sentamos también.
-Verás… su hija el otro día me vio, como bien sabéis, y me dio una carta. Pues bien, en esa carta me ha contado lo que le pasa…
-Pablo…
-Por favor, dejarme terminar. Como os iba diciendo, me contó lo que le pasaba, el cáncer que tiene, y que se lo puede curar en Estado Unidos, pero como vale mucho vosotros no se lo podéis pagar. Por eso he decido que se lo voy a pagar yo.-Los padres abrieron los ojos como platos.
-No Pablo, no podemos dejar que hagas esto.
-Lo voy a hacer, os voy a pagar la operación y el viaje. Vosotros por desgracia no podéis, pero yo sí que puedo, por suerte de la vida, yo estoy aquí ahora, viviendo en un sueño gracias a gente como vuestra hija, y me sentiría muy mal si no aceptáis mi ayuda.-Sus padres empezaron a llorar, yo solo me limitaba a mirar.
-No sabemos cómo te vamos a poder agradecer esto... te lo pagaremos en cuanto podamos.
-Me lo vais a pagar llevando a vuestra hija a mis conciertos cada vez que venga por aquí cerca para hacerla feliz, lo demás es caso cerrado.-De repente entraron por la puerta Alejandra y su hermana. Alejandra no se creía lo que estaba viendo..
-P.a.blo… ¿qué haces aquí? ¿Cómo me encontraste?
-Jajajaja, eso no importa ahora-La abrazó- Lo que importa ahora es que vas a hacer tus maletas, por en unos días te vas para Estados Unidos.
-¿¡Qué!? Pablo tu no…
-Sí, yo sí.-Alejandra empezó a llorar.
-Gracias, gracias, gracias… jamás te lo voy a poder agradecer.
-Sí que puedes, yendo a mis conciertos cada vez que venga por aquí y que disfrutes, porque gracias a vosotros es por el motivo que me subo a un escenario.
-Bueno, pues mañana vengo otra vez y arreglamos todo. Solo os pido una cosa, que intentéis llevar discreción.
-Por supuesto, y de nuevo, muchísimas gracias.-Le dijo la madre de Alejandra y Pablo sonrió. 
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¡Siento por haber estado más de una semana sin subir, de verdad! Solo quería comentar que a partir del siguiente capítulo van a empezar a pasar cosas más interesantes, ¡os lo aseguro! Gracias (:

viernes, 13 de abril de 2012

22. Próxima parada, estación de Málaga.


A la mañana siguiente, como era Sábado, quedé con mi amiga Laura, también venía su novio y su hijo. Su hijo era un encanto, no se estaba quieto ni un momento, pero era un niño muy bueno. Les invité a pasar unos días a Málaga, y me dijeron que en cuanto pudiesen que se venían unos días.
Más tarde me fui al campo de mi tío, habían hecho una comida familiar, como yo venía poco aprovecharon y nos juntamos todos. Añoraba estos momentos, hacía mucho que no disfrutaba de mi familia, de las típicas tonterías que dice mi padre en la comida, de la típica familia que come a más no poder, de las tardes de juegos de mesa y jugando al bingo, que como siempre, no me llevo nada. Y como no, jugar a la petanca, que en mi pueblo se le dice jugar a las bochas. Como hacía buena tarde me fui a andar por los alrededores a buscar un poco de cobertura para poder llamar a Pablo, no había hablado con él en todo el día. Cuando encontré lo llamé.
-¿Si?
-¡Amor! ¿Cómo estás?
-Pues aquí, disfrutando de la familia, te he llamado antes y no daba señal, ¿Dónde estás?
-Estoy en el campo con mi familia también, y como que no hay mucha cubertura, me he tenido que salir al camino para pillar un poco.
-Me gustaría estar ahí… me encanta tu familia, son súper divertidos  y simpáticos.
-Jajajaja…  tampoco te creas, el planazo que hemos hecho esta tarde ha sido jugar al bingo y a la petanca.
-Jajajajaja, yo ahora mismo me voy a casa a ducharme, he quedado con los amigos.
-Yo supongo que también saldré. Por cierto, mañana llego a las 8 y media de la tarde a Málaga, si no se retrasa el tren.
-Pues allí estaré esperándote.
-Más te vale… que no se me manejar por Málaga del todo. Por cierto, le he dicho a mi amiga Laura que vaya cuando pueda a Málaga con el niño y Raúl. ¿Te parece bien verdad?
-¡Pues claro!
-Bueno te dejo, no te desmadres mucho esta noche, a ver si te voy a tener que reñir mañana… jajajaja.
-Tranquila, sabes cómo soy, pero aplícate el cuento tu, jajajaja.
-Puedes estar tranquilo.
-Te quiero
-Y yo… bueno te dejo, ¡chao!
-¡Adiós!-Colgó.
Entré en la casa de campo y me despedí de todos, no los iba a ver más hasta dentro de un tiempo. Más tarde llegué a mi casa, me duché y me arreglé, alisándome el pelo. Me vestí con un vestido negro que tenía, me puse unas medías y unos tacones. Me pinté un poco y bajé al bar donde habíamos quedado. Cenamos y luego nos fuimos a los bares que había de marcha. Entramos a varios, yo solo me tome 2 cubatas, no me apetecía tomar más, y me fui pronto a casa, a las 2, porque mañana me tenía que levantar a hacer la maleta y a dejar todo listo para irme.
Me levanté a las 10, me vestí, desayuné, organicé la habitación y me guardé toda la ropa en la maleta. Aproveché en ir al cementerio y despedir a mi abuela, y también a toda la familia que tenía allí. Llegué a la tumba de mi abuela, me llegaron muchos recuerdos, y alguna lágrima bajo por mi mejilla. También fui a ver a mis otros dos abuelos, y a mi abuela, que murió 9 meses antes de que yo naciera, no llegó a saber que mi madre estaba embarazada de mí. Por último, fui a visitar a mi primo, que había muerto con 28 años por una enfermedad.
Comí a la 1:30 en mi casa, y mi madre me echó un bocadillo por si tenía hambre en el tren. Estaba preparada, me tocó despedirme de mis padres y mi hermano, como odio en estos momentos, ahora que muy pocas veces los tengo cerca, no me quiero ir, pero es lo que toca. Subí al tren y me senté, al lado tenía a una mujer con sus niños, que por desgracia, dieron la tarde en el vagón, no paraban de llorar, pero bueno, yo me puse la música y me olvide de todo. De repente sonó por los altavoces: Próxima parada, estación de Málaga. Ya me tocaba, cogí las maletas y me puse en la puerta, a esperar a que parase el tren. Cuando paró, se abrieron las puertas y bajé. Mire hacia la izquierda y no estaba, pero al mirar a la derecha ahí estaba él, con una sonrisa de oreja a oreja mirándome, yo sonreí en cuanto lo vi y fui hacia él. Iba con la camiseta negra, pantalones y unas zapatillas, y con la chaqueta puesta. Fui corriendo hacia él y me tiré a besarle. Nos besamos con deseo, echábamos de menos los dos estos besos.
-Ai… cuanto te extrañaba…-Me dijo Pablo abrazándome.
-Y yo… necesitaba ya un beso y una caricia tuya.
-¿Qué te piensas que yo no? Estaba desesperado ya… si llegas a tardar un día más me hubiera ido a buscarte, jajajaja.
-Exagerado… anda vamos que hace frío.
Nos subimos en el coche, como no había mucho tráfico, Pablo le daba más velocidad al coche, le gustaba ir deprisa, pero a mí no.
-Pablo por favor… ves a velocidad normal, vale que te guste correr con el coche, pero es que algún día va a pasar algo y no.
-Pero si no hay nadie en la carretera.
-¡Pablo! Baja la velocidad inmediatamente- Le dije con voz de enfadada.
-Jo… vale…-Y bajó la velocidad.
-¿Es que no eres consciente que si te pillan, aparte de ponerte una multa y quitarte puntos, puedes tener un accidente?
-Pero…
-No Pablo, ni peros ni nada. Tienes que ser más consciente de que si vas a esa velocidad y tienes un accidente puede ser mortal. Entonces qué, ¿me dejas a mi sola, a tu familia y a tus fans? No Pablo, prométeme que no lo vas a hacer más, por mucho que te guste.
-Prometido. Pero ahora, ¿me dejas de reñir como mi madre?
-Sí, pero es que a veces eres un niño que no te das cuenta de los peligros de las cosas.
-Vale mamá… a partir de mañana vuelvo a ser un nuevo Pablo. ¿Me perdonas?- Me puso cara de niño bueno.
-Como no te voy a perdonar- Le di un beso rápido porque iba conduciendo.
Llegamos a casa, y parecía que todo estaba en órden.
-Vaya… parece que está todo en órden.
-¿Acaso lo dudabas? Eh... espera, que voy a arriba.-Subió las escaleras corriendo yo las subí despacito para ver que estaba haciendo, y como no, me lo supuse, estaba haciendo la cama.
-Ya me parecía raro que estuviera todo en órden… jajajajaja. Déjala, si ahora mismo la vamos a deshacer otra vez.-Pablo se mordió el labio y se acercó a mí, rodeándome con sus manos mi cintura y me empezó a besar.
-¿Y por qué no ya?- Me dijo Pablo con deseos.
-¿Tan necesitado estas? Jajajajaja.
-Ardo en deseos- Me susurró mientras me besaba el cuello
Acto seguido lo tiré en la cama, y en cuanto nos quisimos dar cuenta, estábamos desnudos, rozando nuestra piel, con cada beso, con cada caricia, con cada roce…
Más tarde me puse el pijama y deshice la maleta, había traído un bizcocho que hace mi madre que le gusta tanto, que lo hizo para que se lo trajese. Él mientras estaba haciendo la cena. Me acerqué con el bizcocho a él.
-Cariño, mi madre se acordó de ti.- Él se quedó mirando el bizcocho.
-ay por favor…. Que suegra que tengo, como me cuida, jajajaja. Si hablas ahora con ella, pásamela que se lo voy a agradecer.
-Jajajaja, vale, pero una cosa te digo, no te la comas toda que yo también quiero mi parte.
-Tranquila, no soy tan gordo, aunque no la dejes mucho tiempo a mi vista.
-Jajajaja
Llamé a mi madre para decirle que estaba ya en casa otra vez, me pregunto por el viaje y esas cosas. Luego le pasé a Pablo, para que le agradeciese sobre el bizcocho, a parte que mi madre le preguntó que como iba y todo. Nos pusimos a cenar, y luego, sentados en el sofá nos pusimos a comer el bizcocho.
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Siento por no haber subido antes, pero es que tengo a mi francesa en mi casa una semana, y no tengo mucho tiempo libre! Espero subir el otro capitulo lo antes que pueda. Gracias a todos y todas! (:

viernes, 6 de abril de 2012

21. Te echo de menos...


Eran las 5 de la tarde, y yo había quedado a las 8, así que me fui a pasear un poco al perro, porque en la tele no hacían nada.  Terminé de darle una vuelta y subí a arreglarme. Me arreglé lo justo, iba a ser una cena con las amigas de toda la vida.
Llegaron las 7:50 y me fui al sitio donde habíamos quedado. Como siempre, yo y otra amiga llegamos las primeras, porque las otras dos siempre llegaban tarde, pero bueno, nos acostumbramos a eso. Llegaron todas, y nos fuimos a tomar algo hasta la hora de la cena. Nos teníamos que contar muchísimas cosas, nuestras vidas habían cambiado completamente, pero cuando nos juntábamos seguíamos siendo las mismas. Todas tenían novio, pero por el momento la única que tenía un hijo era Laura. Algunas habían terminado la carrera ya, otras no, como una amiga, que estaba estudiando medicina y aun le quedaban unos cuantos años, yo no la terminé, pero aprendí el inglés de todas formas, y también sabía el básico de alemán e intermedio de francés, así que me podía defender por esos sitios y Pablo me podía ayudar a aprender el francés, porque como su madre es francesa él sabe francés a la perfección.
Después nos fuimos a cenar en el bar que habíamos reservado y seguimos hablando, recordamos momentos de pequeñas, esos momentos que nunca se olvidan. Como no, me preguntaron por Pablo, y me hicieron contar como nos conocimos y todo, era normal, si me llegan a decir años atrás que Pablo se iba a enamorar de mí no me lo hubiera creído.
Yo al terminar la cena me fui, no estaba con ánimos de salir, hoy habían enterrado a mi abuela y no tenía mi cuerpo para fiestas. Llegué a mi casa y me puse el pijama, estuve hablando con mis padres de cómo iba y todo y me puse en el ordenador tumbada en mi cama. Me metí en el twitter de Pablo, acababa de twittear que había terminado el concierto, y también había twitteado una foto de cómo iba vestido, como me dijo esta tarde. Lo llamaría ahora después, primero iba a mirar varias cosas por internet que tenía que mirar. Cuando terminé lo llame:
-¡Amor!-Me dijo Pablo.
-¿Cómo está el malagueño más guapo del mundo?
-Pues hombre, el malagueño más guapo no sé porque no sé quién es, pero yo estoy bien.
-Jajajajajajaja, siempre igual de bobo.
-Es la verdad. ¿Y tú?
-Pues ahora mismo, tumbada en la cama con el  portátil.
-Pues muy bien que estás, yo voy a comerme algo y voy a hacer lo mismo.
-¿qué te parece si hacemos un skype?, así nos vemos luego…-me salió la risilla tonta.
- que idea más buena has tenido, jejejeje… pero eso va a ser dentro de una hora.
-No importa, puedo esperar el tiempo que haga falta.
-Jajajajaja. Pues luego nos vemos. Adiooooooos.
-¡Hasta luego!
Me pongo a esuchar música con los cascos, así, se me pasa la hora, hasta que veo en el skype que se conecta una persona, y sí, era Pablo. De repente me envía una petición de videollamada y acepto. Entonces ahí sale él, en la cámara, tan guapo como siempre, con una camiseta negra de manga larga, esas que le quedan tan justas y tan bien.
-Perdona, ¿te conozco?- Le escribo a Pablo.
-mmm… creo que sí.
-Es que tengo un novio que ayer me despidió en la estación, se parece a ti, pero es que tú eres más guapo…
-Pues te ha pasado lo mismo que a mí.
-Jajajajaja, que payasos somos, pero eso sí, estas muy sexy ;P-Miro a Pablo y le guiño un ojo.
-Qué pena que no se pueda atravesar la pantalla, porque si estuviera allí……….
-No hace falta que lo digas, me lo imagino, jajajajajaja.-Nos quedamos mirándonos por la cámara y Pablo mueve los labios diciendo ‘’te quiero’’, acto seguido me hace un corazón. Yo le respondo de la misma forma.
-Te echo de menos…-me dice Pablo, y entonces enfoca la parte de mi cama.
-Yo también… pero venga, que es mañana, y pasado estaré de regreso en Málaga.
-Espero ese día… por cierto, ¿qué tal hoy? Porque has salido con tus amigas, ¿no?
-Sí, ha sido perfecto, he conocido a un chico y eso…- le digo a Pablo riéndome.
-¿Ah sí? Mira que bien, yo he conocido también a una chica en el concierto, muy maja, me ha dado su teléfono y todo, pensaba invitarla a dormir esta noche, porque como estoy solo…
-Que bien… yo voy a dormir con este, espera.-Me levanto a por la cama y voy a por mi perro, se lo enseño a Pablo.
-Que suerte va a tener Boby. Tiene nombre de tonto, pero no lo es…
-Jajajaja, es más listo que algunas personas…-me quedo mirándo a Pablo.
-Noto tu segunda intención,  así que vamos a comprobarlo. Boby, 2x2
-Guau, guau, guau, guau- Hago yo los ladridos.
-Odo Boby… que ama más lista tienes que sabe multiplicar…
-Jajajaja, pero él se queda con mis besos esta noche, ¿a que sí, Boby?- Y le doy un beso al perro.
-Perro con suerte…
-Jajajaja, bueno, me voy a dormir que tengo sueño.
-Yo también, hacer conciertos cansa….
-Mañana hablamos, te mando un beso de buenas noches-Le mando un beso haciendo el gesto. El me lo devuelve.
-Te quiero.- Y termina haciendo otro corazón, y yo me despido de él y cierro la videollamada.
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Y hasta aquí el capítulo 21! Como siempre digo, espero que os haya gustado. Siento por haber tardado tanto en subir, intentaré subir con más frecuencia ;) Pedid el siguiente si lo quereis, gracias :D

domingo, 1 de abril de 2012

20. ¡Solo dos días!


A la mañana siguiente me deperté  y vi que Pablo no estaba al lado mío, pero me había dejado una nota. En ella ponía lo siguiente:
Me he ido al gimnasio, no tardaré en volver. Te he dejado el desayuno hecho. Te quiere,  tu Pablete.
Que tonto que es… dejándome notas para que sepa dónde está. Y a parte me deja e desayuno hecho, no se puede pedir más. Bajé a desayunar y me vestí con una mallas, una camiseta y las zapatillas, decidí irme a correr e ir al gimnasio al que va Pablo a recogerle e irnos juntos, no estaba muy lejos de la casa.
Salí a correr, hacia buen día, incluso hasta calor diría yo, aquí con nada que salga el sol hace calor. Llegué al gimnasio, me asomé por las ventanas y vi a Pablo. Estaba corriendo en la cinta. Le mandé un mensaje: Que sexy que estas corriendo :P te espero a fuera!
A Pablo le llegó el mensaje y dejo de correr por un momento, cuando lo leyó se giró y me vio asomada, ambos nos reímos a la vez. Siguió corriendo, yo mientras lo observaba, aunque también me ponía a mirar a la gente que pasaba por la calle. Al rato salió Pablo del gimnasio.
-Buenos días cariño-Me besó- ¿Qué haces aquí?
-Pues nada… que me apetecía venir a buscarte, y así de paso hacía deporte corriendo.
-Pues vamos a seguir corriendo, que no me he traído el coche.
-¡No importa! Venga vamos.

Pasaron 2 semanas, Pablo estaba muy liado con el disco, ultimando los detalles para sacarlo, y a parte, mañana daba un concierto en Málaga. Estaba nervioso, puesto que es su tierra y no quiere defraudar a su gente. Yo sé que le saldrá igual de increíble que siempre, dejando a todo el público con la boca abierta. Estaba en casa limpiando, cuando de repente me sonó el móvil. Era mi madre. ¿Mi madre? Si siempre la llamo yo, y hace dos días que hable con ella… esto no me pinta nada bien… cogí el teléfono.
-¿Sí?
-Hija…-Me puso voz de noticia mala.
-¿Ocurre algo mamá?-Me puse nerviosa.
-Si… la abuela… ha muerto.
Me quedé en estado de shock, no me podía creer lo que me había dicho, no es posible.
-Mamá, ¡no es posible!-Dije gritando y llorando.
-Si hija… lo siento.
-P.ero si est.a.ba bien….-Dije sin parar de llorar- ¿Qué le ha pasado?
-Le dio un infarto.
-No mamá… es imposible... no…-
-Hija lo siento mucho…
-Estaré allí cuanto antes…
-De acuerdo…
-Adios-Colgué.
Me senté en el sofá, y me puse a pensar mientras lloraba. Quería demasiado a mi abuela, era la única que me quedaba. Me acuerdo que siempre que iba a visitarla me sacaba algo de merendar, y siempre se alegraba muchísimo al verme. La última vez que hablé con ella fue hace un mes… y lo que verdaderamente me duele, es que la última vez que la vi fue hace 5 meses, la última vez que estuve en mi pueblo… de repente entró Pablo por la puerta.
-¡Buenos días cariño!- De repente me vio llorar y vino hacia donde yo estaba- ei…  ¿qué te pasa?- Me abracé a él y empecé a llorar de nuevo.
-M.i abu.el.a a muer.t.o…-dije como pude.
-¿Qué? Lo siento mucho…-Mientras, me frotaba la espalda y me daba besos. Me sequé un poco las lágrimas.
-Voy a coger un tren que sale a las 5 para irme, regresaré en unos días…
-Cariño, si quieres cancelo el concierto y me voy contigo…
-¡NO! Ni se te ocurra. Pablo, no puedes defraudar a esa gente que ha esperado con ansias este concierto, a parte estás muy liado con el disco. De verdad que no hace falta que me acompañes… estaré bien.
-Está bien… pero me vas a dejar que te acompañe a la estación, ¿verdad?-Dijo con una sonrisa.
-Claro que sí, bobo- Me abracé a él.
Después me fui a hacer la maleta, iba a estar 4 días en mi pueblo, entonces eché en la maleta poca cosa. A las 4 nos dirigimos a la estación, el viaje iba a durar 5:45, asi que, aproximadamente estaría en mi pueblo a las 10:45. Anunciaron que mi tren llegaba en 2 minutos, así que tocó el momento de despedirse.
-Bueno… es el turno de irme...
-Te voy a echar de menos estos días- Me abrazó.
Y yo también… te llamaré cuando llegue ¿vale?
-Vale…-Y nos besamos hasta que llego el tren.
-Bueno… me voy- Lo besé de nuevo.
-¡Te quiero cariño!
Yo me iba alejando poco a poco- Y yo también, y por cierto, ¡arrasa mañana!
-Jajajaja, ¡te quiero!
Fui a subirme al tren, pero por ultima vez miré atrás, y él me hizo un corazón con la mano. Yo le respondí con dos dedos, y le grité: ¡Solo dos días! Y me subí al tren. Me senté en mi vagón y veía a Pablo, él no me veía, puesto que los cristales estaban tintados. Arrancó el tren y me puse a escuchar música. Me entraron ganas de llorar, al recordar por el motivo que iba a mi pueblo, pero fui fuerte y evité llorar delante de todo el mundo. Horas más tarde llegué a mi pueblo, nadie estaba en la estación, puesto que nadie sabía que había llegado ya, pero mi casa estaba muy cerca de la estación. Abrí mi casa y como supuse, no había nadie, estarían en el tanatorio. Llamé a mi madre y me dijo en qué tanatorio estaban. Antes de ir, llamé a Pablo para que supiera que había llegado. Me moría de ganas porque estuviese conmigo, pero  yo no podía ser tan egoísta de pedirle que dejara a miles de personas plantadas mañana. Más tarde llegué al tanatorio, saludé a toda mi familia y me fui a ver a donde tenían a mi abuela. La miré desde el cristal y me puse a llorar. Cuantas cosas me quedaban por decirle…
Estuvimos en el tanatorio, hablé con toda mi familia, me preguntaron que como iba y todas esas cosas. También me preguntaron que porque Pablo no había venido, y les expliqué el motivo. Después nos fuimos cada uno a sus casas, en cuanto llegué me metí en la cama, tenía mucho sueño, el viaje cansaba mucho, y mañana me tenía que levantar pronto, el entierro era a las 11.
Me levanté, me duché y desayuné algo, luego fuimos a la iglesia, y de allí al cementerio. Estaba deseando que se pasase todo esto, no me gusta nada ir de entierros, y más si es de un familiar cercano.
Por la tarde me acordé de que hoy era el concierto de Pablo, entonces decidí llamarle.
-¡Amoooor! ¿Qué tal estás?- Me dijo Pablo.
-Más o menos… ¿y tú?
-Nervioso
-¿Cómo que nervioso? Ni que fuera el primer concierto que fueras a dar.
-Ya, pero es que me pongo nervioso cuando toco en mi tierra, quiero dejarme la piel al máximo y no quiero defraudarles.
-Pues relájate, porque eso lo haces en todos los conciertos. Por cierto, mi familia te manda saludos.
-Jajaja… dile que yo también, que me gustaría poder estar ahí, pero que no es posible…
-Se lo diré…
-Te extraño, la cama sin ti anoche era muuuuy grande.
-Jajajaja, yo también te extraño… pero bueno, que son 2 días más y estaré de vuelta allí!
-Eso es mucho…
-Jajajaja, tonto… ¿qué haces ahora?
-Pues estaba mirando que me ponía para el concierto, ¿qué opinas?
-Con lo que te pongas irás bien, pero te ofrezco ponerte tu camisa blanca y un pañuelo.
-Te haré caso, luego subo una foto al twitter y ves que tal, jajajaja.
-Jajajaja vale, bueno, te dejo, que estás demasiado liado.
-Joooooo… no quiero dejarte.
-Jajajaja, venga que llevas prisa, que lo sé, a parte, he quedado con mis amigas.
-¡No te desmadres mucho! Jajajaja.
-Sabes perfectamente que no. Te quiero…
-Yo más…
-Los dos por igual que si no, no acabamos, jajajaja.
-Jajajaja, es verdad. Venga, adiós cariño.
-¡Por cierto! ¡Te llamo cuando acabes el concierto! Chao.-Colgué.
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Espero que os haya gustado, aunque hoy no pasan muchas cosas en el capitulo, pero bueno, el siguiente creo que será un poco más entretenido (: pedidme el siguiente si habeis leido el capitulo, e intentaré subir cuanto antes el siguiente! gracias ;D

viernes, 30 de marzo de 2012

19. Te quiero.


estaba sentado en el sofá, con la cabeza apoyada en los brazos. Había estado llorando, estaba mirando al frente todo el rato, no me había dirigido la mirada. De repente vi una lágrima caer de sus ojos. Se me partía el alma verle así. No nos dirigimos la palabra, cerré la puerta y me dispuse a subir las escaleras para ir a la habitación.
-P.er.don.ame…- Me dijo Pablo entrecortado por sus lágrimas. Yo bajé las escaleras y me senté a su lado, en el sofá.
-Perdóname… no debí desconfiar de ti, soy un miserable.-Dijo arrepentido.
-Pablo…- Me cortó.
-No María, soy un miserable, desconfié de ti, desconfié por unas  personas que solo intentan joder la vida, sé que no me vas a poder perdonar, y te entiendo. Se me fue la cabeza esta mañana, pero fue por el hecho de pensar que ya te habías cansado de mi y ya no me querías y te habías buscado a otro que te daba lo que yo te daba. No sé ni porque estás aquí ahora mismo, escuchándome, no te merezco…
Al escuchar lo que me había dicho me tranquilicé, se notaba muy arrepentido de todo, y se me formo una cálida sonrisa en la cara…
-Estoy aquí escuchándote porque te quiero y me importas. No te voy a negar que me ha dolido muchísimo que desconfiaras de mi y que pensaras que podía llegar a hacer eso, pero no soy quien para juzgarte, porque si hubiera estado en tú lugar creo que hubiera hecho lo mismo. Y ahora deja de llorar ya que pareces un niño pequeño que le han quitado una piruleta- Sonreímos a la vez y le quite con mi dedo las lágrimas suyas.
-Ah, pero se me había olvidado decirte una cosa, eso que ponía en el mensaje que se supone que había mandado que ponía que no te quería es verdad. Porque yo no te quiero, te amo.
Me tiré encima de él y lo besé, caímos tumbados al sofá, yo encima de él. Estuvimos besándonos por un largo tiempo. Lo que me gustan de las peleas entre pareja, es el momento de la reconciliación, las dos personas necesitan besarse como si no hubiera mañana.
-Por cierto, ¿Dónde habías ido?- Me dijo Pablo entre besos.
-Pues había ido a la playa a ver al amante este con el que me mandaba mensajes, pero nada, no ha aparecido…
- ¿ah sí? ¿Y cómo se llama?
-Pues mira, mi amante se llama Pablo Moreno, mi novio se llama también Pablo Moreno, y mi futuro marido se llamaba… ah sí, Pablo Moreno.
-Pues que suerte tiene ese chico….-Dijo con una sonrisa pícara.
-Sí, la pena es que tiene un defecto…
-¿Y cuál es ese defecto?
-Que me vuelve loca con cada beso suyo.
-Pues entonces si te vuelven loca sus besos no lo beses…
-Pero es que si no lo beso no puedo vivir- Todo esto nos lo estábamos diciendo a escasos centímetros, rozando nariz con nariz, sintiendo la respiración de cada uno… entonces se acercó a mi oído y me dijo:
-Deja de volverme loco, y regálame un te quiero…
Me hizo estremecerme con solo oír esa frase.
-Te quiero-beso-Te quiero-beso-¡Te quiero!- Pablo no podía parar de sonreír y de mirarme.
-Tienes la misma sonrisa de la primera vez que nos conocimos.
-Te asustarías al verme, jajajajaja. Me acuerdo perfectamente, yo sentada en el asiento, viene un hombre que dice buenos días, va a dejar sus cosas, la miro y ahí estabas tú. Mi cara era un poema, jajajaja.
-Jajajaja, me acuerdo que dijiste, ¡eres tú!
-Sí, y tú como tonto diciendo, eh sí, soy yo. Por cierto, una pregunta que no viene al caso, ¿tú siempre que llevas la gorra es porque no te peinas verdad?
-¿yo? Que va… yo siempre me peino…-Dijo haciéndose el loco.
-ya, ya…  por cierto, llevamos mucho rato aquí tumbados en el sofá, ¿no te parece?
-Sí, pero es que se está muy bien.
-Ya sé que se está muy bien, pero tengo hambre, deja que me vaya a hacer la cena.- Me intenté levantar pero Pablo me apoyó contra él otra vez.
-Tú te quedas aquí, que el que va a hacer la cena soy yo-Dijo levantándose del sofá.
-¡Por cierto!, no me desastres la cocina como has hecho otras veces-Le dije riéndome.
-¿Qué? ¡No te he oído!- dijo haciéndose el sordo.
-Sabes perfectamente lo que te he dicho, jajaja.
Mientras Pablo hacía la cena yo encendí la tele, hice un poco de zapping, pero la quité enseguida, no había nada interesante. Poco después Pablo terminó de hacer la cena, nos sentamos en la mesa y empezamos a cenar. Pablo estaba desde su iphone mirando el twitter, de repente se empezó a reír.
-¿Qué te pasa?
-Pues que con el lio este que te han sacado de los mensajes del móvil no nos habíamos fijado en estas fotos de nosotros- Me mostró el móvil y eran las fotos que nos hicieron en la playa mientras nos besábamos.
-Madre mía… jajajajajaja.
-¡mira esta! Jajajajaja, parece que fuésemos a hacerlo ahí en medio…
- ai dios… y si no el título de las fotos en la revista “Desatando la pasión”. A ver, dame el móvil que las vea.-Le cogí el móvil y me puse a verlas, me paré en una que me mataba realmente. Era Pablo de pie, sin camiseta, con las gafas de sol y el pelo mojado y a lo loco, ¿estaba tan tremendo como lo pintaban en esta foto? Parece que sí. Me quedé empanada mirando la foto.
-¡ei! ¿Qué te ha gustado tanto que te has quedado empanada?
-no,  nada…-me entró la risilla tonta.
-A ver trae- Pablo cogió el móvil y vio la foto- ¿Tanto por esto? Si me tienes muy visto…
-Ya, pero es que me pongo en el lugar de las fans y me imagino la cara de ellas viendo la foto… es que tela… siempre quisimos saber lo que escondían tus camisetas y por fin está ahí…
-Mujeres…
-Sí, sí, mujeres, pero es que tu también vas provocando…
-Bueno sigamos cenando.-Cambio de tema completamente.
-Cuando no quieres hablar de algo porque sabes que llevo razón cambias de tema…
Terminamos de cenar, Pablo estaba fregando los platos, yo no paraba de observarlo, era guapísimo hasta de espalda. Me acerqué por detrás de él, le pasé mis manos por su cintura y le empecé a besar el cuello y a darle pequeños mordiscos por la oreja. Noté que se estremecía.
-Ma.r..ía, pa.r.a…
-Termina ya… que te quiero para mí-Le dije dándole besos sin parar.
-Si es que así es difícil terminar...
-jajaja… ya te dejo… te espero arriba.
-uf…-Dijo Pablo con ganas.
Subí arriba y me tumbé en la cama, oír cerrar el grifo, así que supuse que Pablo había terminado de lavar los platos. Al momento, oí subir las escaleras, y Pablo apareció por la puerta, mordiéndose el labio y con una mirada traviesa. Se acercó a la cama y de repente fue hacía mí y me empezó a besar.
-P.or d.ond.e lo hab.iam.os dej.ado?
-P.or dond.e quie.r.as. tú…
Nos empezamos a besar, nuestras lenguas se entrelazaban en muchas ocasiones, cada vez con más pasión. Pablo me quitó la camiseta y acto seguido se la quité yo. Me tiré encima de él y le empecé a besar por su pecho descubierto, mientras tanto, yo le iba quitando los pantalones, hasta que se quedó en bóxers. Sin parar de besarnos Pablo se puso esta vez encima de mí, me desabrochó el sujetador y lo tiró por la habitación, entonces empezó él a besarme por todo mi cuerpo, mientras algún gemido se me escapa. Por fin llegó el momento, los dos estábamos desnudos, en nuestra cama, dejándonos llevar por nuestros sentimientos. Pablo se puso encima de mí y se acomodó para que los dos estuviéramos bien. Empezó suavemente, pero hoy necesitaba más, así que lo acerqué hasta mí y le dije en el oído:
-¿Esto es todo lo que sabes hacer?- Y le empecé a besar por su punto débil que era el cuello.
Al hacer esto Pablo se estremeció  y empezó cada vez más rápido, sin parar de besarnos, cada vez más fuerte. A veces me hacía daño pero a la vez disfrutaba. En la habitación de oía algún que otro gemido por parte de los dos, hasta que llegó el final. Pablo y yo nos tiramos cada uno a un lado de la cama, con la respiración muy agitada.
-Jamás pensaba que podías hacer tanto-Dije con mi respiración acelerada.
-Yo tampoco-Respiró profundo-pero es que tú también lo que aguantas…
-Madre mía si alguien nos hubiese visto, pensaría que somos unos necesitados… jajajajaja
-Y menos mal que vivimos en casa y no en edificio, porque sino ya habría bajado alguien a decir que hacíamos mucho ruido, jajajajaja.
-Ai  por favor, jajajajajajaja.-No podíamos parar de reír.
-Voy a bajar a la cocina a por un vaso de agua, ¿quieres algo?- Le dije a Pablo.
-No, gracias.
-Vale.
Bajé a la cocina y cogí un vaso de agua, de paso aproveché y fui al aseo. Cuando subí de nuevo Pablo se había quedado durmiendo. Era normal, se va todos los días a preparar cosas del nuevo disco, y hoy no ha parado el pobre. Me senté en la cama y me puse a leer un libro, pero enseguida me entró sueño. Me acerqué a Pablo y dejé caer mis labios en su frente, dejándole un beso.
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Espero que os haya gustado (: siento por haber estado una semana sin poder subir, pero es que he estado de intercambio en Francia y no he podido subir! Darme vuestras opiniones y mañana intentaré subir otro para recompensaros todo este tiempo sin capitulos! Gracias por gastar minutos de vuestro tiempo en leer mi novela y sobretodo, que os guste! Weeeeee :D

miércoles, 21 de marzo de 2012

18. Así vas bien. Pero bien mal.


Llegamos a nuestra casa de Málaga, todo estaba bien, el viaje se había dado bien, un poco cansados pero bien.
-Cariño me voy a la tienda a cambiar el número de móvil. ¿Vienes?
-No, me quedo aquí deshaciendo las maletas
-Como quieras, enseguida vuelvo.- Vino hacia mí, me dio un beso y se fue.

Pasaron los días, Pablo se había cambiado el número de móvil, y como Pablo es así, pues me compró otro móvil.  Me pensaba yo comprar uno, pero él va y si me adelanta, comprando el iphone. Un día, me levanté y me fui de compras, Pablo estaba con sus guitarristas ensayando nuevas canciones. Pasé por un quiosco y me quedé mirando las revistas. Genial. Como me habían robado el móvil pues le habían hecho una foto a mi supuesto móvil , y en la pantalla había unos mensajes que supuestamente me había mandado con un hombre. Esos mensajes decían que yo le quería, que estaba con Pablo por interés, que estaba deseando volver de Menorca…  era todo mentira. Yo jamás había mandado esos mensajes. Ahora la gente me iba mirando mal por la calle. Vaya día, con lo bien que había empezado y sale esto, no entiendo porque la gente intenta joder la vida.
Poco después llegué a casa y preparé la comida. De repente entró Pablo por la puerta.
-¡Hola cariño!- Me acerqué a él  y le bese, esta raro.
-Hola…
-¿Qué te pasa?
-Nada, nada…
-¿Cómo que nada? Pablo te conozco perfectamente.-Entonces caí en las revistas.- Ah ya, que ya te has puesto al día mis supuestos mensajes. ¿Es eso?-
-Si…
-Bueno, pues estate tranquilo que sabes que eso es mentira, voy a terminar de preparar la comida.- Me dirigí hacia la cocina.
-Maria…
-Si, dime- Me giré hacia Pablo.
-¿Eso de la revista es verdad?
-Pues claro que no.
-No, es que si ya no me quieres me lo dices, no me estés usando.- Me dijo Pablo enfadado
Esas palabras me dolieron mucho, se me hizo un nudo en la garganta, me acerqué más a él.
-¿Sabes? Me duele que me hayas dicho eso, me duele que no confíes en mí y le hagas caso a unas personas absurdas que se han inventado algo que me perjudica. Mejor dicho, nos perjudica.
-Pero…
-¡Ni peros ni nada! Todo este tiempo que llevamos juntos ¿para qué?-Me había puesto a llorar de la rabia- ¿Para qué? Explícame, de que sirve vivir juntos si no tienes confianza en mí. Me duele muchísimo que pienses que te he engañado con un hombre que ni si quiera conozco y que ya no te quiera. ¿Quieres pensar eso? Me parece muy bien, hazle caso a las revistas antes que a mí, que así vas bien.  Pero bien mal.- Dije esto y salí de casa pegando un portazo, él se quedó de pie, en medio del comedor.
Me fui llorando, por suerte llevaba las gafas de sol y no se me notaba. Por desgracia ya estaban los periodistas fuera de casa, me tenía que enfrentar a ellos. Al salir decenas de preguntas llegaron hacía mí, no estaba por la labor de contestar, así que no dije nada, solo avancé hasta que me deshice de ellos. Llegué a una zona de la playa donde había rocas, me senté encima de ellas mirando al mar, no podía parar de llorar, me hervía la sangre que por unas putas personas había pasado esto. Pero lo que realmente me dolía es que Pablo no me creyera, que pensara que todo este tiempo lo había engañado, que pensara que yo no lo quería. Eso de que yo no lo quería era cierto, yo no lo quería, lo amaba, no podía pasar un día sin verle. Sabía que esto iba a traer consecuencias, y no me equivoqué. Se estaba haciendo de noche, así que decidí ir de nuevo a la casa. Y allí estaba, delante de la puerta de la casa. Me sequé las lágrimas y abrí la puerta y...
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Y... aquí se queda la historia por el momento! Jajajajaja, espero que os haya gustado, y me gustaría que me dijerais qué creeis que va a pasar. Por cierto, voy a estar una semana sin subir, porque me voy a Francia de intercambio una semana y allí no voy a poder subir, así que hasta el Viernes 30 o Sábado 31 no subré, lo siento! Espero vuestras respuestas, y una vez más, gracias!

domingo, 18 de marzo de 2012

17. Consecuencias...


A la mañana siguiente nos despertamos y fuimos a desayunar al comedor del hotel.
-Cariño ahora cuando terminemos me voy un rato al gimnasio del hotel, ¿vienes?
-Vale, pero ve tú primero, luego iré yo, que antes quiero ir a la habitación y hablar con mis padres y eso.
-Como quieras.
Terminamos de desayunar, él se fue al gimnasio y yo subí a llamar a mis padres. Hacía tiempo que no hablaba con ellos, me contaron que seguían bien, y todo eso lo típico en estas conversaciones. Después me puse unas mallas cortas, las zapatillas y una camiseta, y me bajé al gimnasio. Entré y me fui a las cintas de correr, Pablo estaba al lado, haciendo pesas… como estaba… con unos pantalones cortos, zapatillas, camiseta gris ajustada y cogiendo las pesas, como se le marcaban los músculos, esa situación me superaba, mientras corría lo estaba mirando, él de vez en cuando me miraba, me guiñaba un ojo, como estaba de guapo, levantando pesas sin parar. Si no hubiera gente en el gimnasio, ya hubiera hecho una locura. Al rato se acercó a mí.
-¿Qué pasa que no parabas de mirarme y reírte?-Me dijo quitándose un poco el sudor, estaba increíblemente atractivo.
-Pues que vas provocando levantando pesas y eso…-Me mordí el labio inferior.
-¿Ah sí?-Se acercó más a mí.- ¿Y así, te provoco más?-Dijo con una sonrisa pícara.
-A si me gustas más- Me salió una risa tonta y lo besé, no me podía aguantar las ganas.
-¿Qué te parece si nos vamos a correr por toda Menorca?- Me dijo Pablo después de terminar de besarnos.
-mmm vale, pero te advierto que no corro a la misma intensidad que tú, jajajaja.
-Vale abuela, iré a su ritmo, no me importa, jajajaja.
-¡Oye!-Le empujé-
-Jajajaja, ¡vamos!
Dimos toda la vuelta a Menorca, no nos llevó mucho tiempo. Seguidamente, fuimos a la habitación del hotel, yo iba muerta, Pablo iba cansado pero mucho menos, como se nota que practica deporte a menudo. Me tiré a la cama.
-Ni que hubieras hecho la maratón, jajajaja.
-Pues casi, no me puedo mover ahora…
-Jajajajaja, te voy a tener que llevar a hacer esto más a menudo.
-Ni se te ocurra, y ahora tira a ducharte.
-Vale abuela.-Dijo riéndose.
-¡María, Maríaaaa!- Me decía Pablo mientras me tocaba la espalda, me había quedado durmiendo.
-Ai, ai ai… ¿Qué hora es?
-Las 12:30, te da tiempo a ducharte, venga, jajajajaja.
Me duché, me arreglé y bajamos a comer. Por la tarde estuvimos en la piscina del hotel, no nos apetecía ir a la playa, preferíamos estar más tranquilos, al caer la noche cenamos en un restaurante italiano con comida deliciosa, después fuimos a dar una vuelta y nos fuimos a la habitación, estábamos cansados. Nos tumbamos en la cama, abrazados, y hablábamos.
-Por cierto, ¿Cómo me conociste? Creo que nunca te he preguntado.-Me dijo Pablo acariciándome el pelo.
-Pues… gracias a mi amiga Laura. Ella te escuchaba desde hace más tiempo que yo. Ella me había enseñado alguna canción tuya, como la de Solamente tú, me gustaba pero no le prestaba atención. También me enseño alguna foto tuya y eras muy guapo pero tampoco le di mucha importancia. Hasta que un día mi amiga me empezó a poner canciones tuyas y más fotos y videos y entonces hay me di cuenta que eras algo más. No eras un simple cantante guapo que cantabas bien, eras algo más y despertaste mucho la atención en mí. Empecé a escuchar tu disco sin parar, una y otra vez, y a ver videos tuyos de conciertos, y entonces supe que realmente te necesitaba. Te seguía cada día por twitter y cuando no twitteabas me enfadaba, sé que no podías estar todo el rato twitteando, pero me daba rabia no saber nada de ti. Te fui a ver al concierto en Valencia.
-uauuuu, no te has dejado ningún detalle para contarme. El concierto de Valencia fue mágico e increíble… y según lo que me has contado, ¿sin tu amiga Laura no me hubieras conocido verdad?
-Si te digo la verdad, no lo sé...
-¿Y fuisteis las dos solas al concierto?
-No, nos acompañaban dos amigas más que les gustabas. Pero a Laura y a mí nos enamorabas. Para nosostras eras especial y necesitábamos conocerte, aunque por desgracia, nunca pudo ser…
 -Vaya… yo quiero muchísimo a todos mis fans, pero sé realmente quién siente por mí de verdad y quién es una persona que le gusto mucho. Se nota.
-Un día mi amiga y yo estuvimos desde las diez de la noche hasta la una de la mañana viendo videos de ti en youtube.
-Jajajajaja, madre mía, que os visteis, ¿todos?
-Pues casi… todas las noches teníamos por costumbre ver videos tuyos, pero hubo un día que nos metimos a youtube y nos dimos cuenta que habíamos visto ya todos los videos tuyos.
-Jajajajajaja. ¡Eso es de ser fan locas! Estuvisteis 3 horas seguidas viendo videos míos, os cansaríais…
-¡Qué va! Cada video que veía era mejor que el anterior…
-Estás muy loca, pero eso me gusta.
-Tú me has enseñado a ser una loca a guiarse por impulsos- Nos quedamos mirando, poco a poco aproximábamos nuestros labios hasta que ese momento quedó fundido en un tierno beso.
-Adoro estos momentos… solos tú y yo abrazados, en el silencio…
-Me podría pasar abrazado toda la vida a ti, que jamás me cansaría.
-¿Te había dicho alguna vez que amo todas tus palabras hacía mí, tu sonrisa, tu mirada, y tu todo?
-mmm… creo que no, jajaja.
-Pues ya te lo he dicho.
-Que haría yo sin ti…
-Pues te habrías buscado a otra novia más guapa, más inteligente y más mejor.
-¿Existe esa mujer? Porque esa mujer que me estás diciendo la tengo ya entre mis brazos.
-Gracias por el cumplido.
-No es ningún cumplido, es la verdad.
-Sí, si… buenas noches cariño- Le di un beso y me acomodé en la cama. Pablo me rodeo con un brazo.
-Buenas noches princesa.
Se hizo de día y nos levantamos, nos vestimos y fuimos a un bar. Yo había estado hablando con mi madre por móvil, y cuando terminé lo dejé encima de la mesa. De repente unos señores vinieron a preguntarnos a Pablo y a mí una cosa:
-Buenos días, disculpad la molestia, ¿pero sabríais decirnos donde está este lugar?- Pusieron un mapa en la mesa.
-mmm… sí mira, tenéis que echaros por esta calle y luego seguir todo recto y en el último cruce girar a la derecha- Les dijo Pablo tan amables
-Muchas gracias, adiós.- Y los dos hombres se fueron.
Seguimos desayunando y de repente, me di cuenta que mi móvil no estaba encima de la mesa, rebusqué en mi bolso y no estaba.
-¡No, no, no! ¡Joder! – Me levanté de la mesa y salí a fuera del bar, claro está, ya no estaban esos dos señores, me habían robado el móvil.
-¡María! ¿Qué pasa?- Vino Pablo detrás de mi corriendo.
-Joder Pablo, me han robado el móvil, ¡mierdas, mierdas, mierdas! Serán desgraciados.
-¿Qué? Menudos cabrones, mientras uno nos hablaba el otro te ha quitado el móvil, puf… iremos a poner una denuncia, aunque no creo que sirva de mucho…
-Pablo lo siento… ahora te vas a tener que cambiar tu número de móvil, porque lo más seguro que estos individuos hagan circular tu número por internet. Joder lo siento, soy estúpida, no debí dejar el móvil encima de la mesa…
-Tranquila, no es tu culpa, es culpa de esos mal nacidos… mañana en cuanto lleguemos a Málaga me cambio el número y todo listo. Ahora le diré a mis contactos que me voy a cambiar el número, por cierto, no llevarías a nadie más famoso, ¿verdad?
-No, por suerte solo te tenía a ti de contactos importantes…
-Menos mal… y ahora sigamos desayunando y aprovechamos nuestro último día aquí.
-Si…
Entramos a dentro y terminamos de desayunar, después nos fuimos a la playa y nos olvidamos de todo esto, luego nos fuimos al hotel, comimos, y nos fuimos a dar una vuelta por toda Menorca, era hermosa. Por la noche hicimos todas las maletas, el vuelo salía mañana a las 12 del medio día. Me acosté nerviosa, porque sabía que el robo de mi móvil iba a traer consecuencias...