jueves, 17 de mayo de 2012

27. Instantes para volvernos a ver.


-¡Pablo! ¿Qué haces aquí?-Nos dimos dos besos.
-Pues intentando encontrar a mí otra vida.
-Pasa y me cuentas todo, de algo te podré ser útil.
-Creo que sí.-Pasé y le conté todo lo ocurrido.-Bueno, y si tú quieres, podrías llamarla y preguntarle donde está ahora mismo, porque vosotras os contáis todo, supongo.
-Claro… enseguida la llamo-Cogió el móvil y la llamó.
-¡Laura! ¿Qué tal estás?-Dijo María al descolgar el teléfono. Se me formo una sonrisa al instante en la cara.
-Pues muy bien, aquí viendo la tele un ratito, ¿y tú? ¿Qué es de tu vida?
-Pues acabo de llegar a Móstoles, a casa de mis tíos, voy a pasar aquí unos días.
-Pues me podrías dar tu dirección, porque casualmente voy a pasar unos días a Madrid y podría pasar a verte.
-¡Sí! ¡Qué ilusión! Toma, esta es la dirección-Y se la dio.
-Apuntada-Laura me guiñó un ojo.- Por cierto, ¿qué tal vas?-Puso el altavoz en alto Laura.
-Pues como puedo… lo echo de menos.-Al oír esto mis ojos se cristalizaron.
-¿Y porque no le llamas? Seguro que él quiere hablar contigo.
-No creo… ya no me llama. Antes me llamaba todos los días, pero ahora ya no lo hace, se habrá olvidado de mí.
-Te estás equivocando, ha estado aquí esta tarde. Se ha ido hace un rato.
-¿Ha ido a buscarme?
-Sí. Te está buscando por todos los sitios. Ayer estuvo en Málaga, hoy aquí y mañana no sabe a dónde irá.
-¿Le has dicho dónde estoy?
-No.
-Pobrecito… me muero de ganas de verlo, pero quiero pensar.
-¿No te parecen 5 días sola suficientes para haber pensado?
-Pues…
-Una pregunta. ¿Lo sigues queriendo?
-Como el  primer día.
-¡Entonces a que esperas!
-No sé…
-Escúchame, llámalo.
-Creo que voy a volver a Málaga dentro de 5 días, porque supongo que ya estará ahí, que se habrá cansado de buscarme.
-Me parece muy bien, y ahora te dejo que tengo un asunto pendiente.
-¡Vale! Adiós y gracias por preocuparte.
-De nada. Chaaao.-Colgó.
-¡Gracias, gracias, gracias, gracias!- Le dije a Laura mientras la abrazaba.
-Jajajaja, de nada.
-Mañana cojo el tren que salga más temprano hacia Madrid.
-Pues hay uno que sale a las 7 de la mañana.
-Pues voy corriendo a comprar un billete. ¿Vienes?
-Voy a ver si se ha despertado el peque y el mayor y te cuento.
-Jajajaja vale.
-Aun siguen durmiendo, así que vamos solos.-Salimos de casa.
-Y bueno, ¿tú a que te dedicas?
-Soy periodista. Trabajo en un periódico de Madrid poniendo noticias deportivas. Las mando por internet. Es un trabajo bueno, porque no hace falta salir de casa.
-Pues sí que es un buen trabajo. ¿Y Raúl?
-Raúl es un profesor de gimnasia de un instituto.
-¿Y es de aquí?
-No, él es de un pueblo de Barcelona. Nos conocimos en Madrid. Estuve estudiando allí y una amiga me lo presentó, y ahora mira. Vivimos aquí pero en cuanto podemos nos vamos a su pueblo.
-Pues entonces muy bien.
Llegamos a la estación y compré el billete. Después acompañé a Laura hasta su casa.
-Y bueno, ¿y tú que tal vas con el disco?
-Pues muy bien, ya lo estamos terminando de montar, en cuanto tenga una copia te lo mando y lo escuchas.
-Me encantaría.-Llegamos a su casa.
-Bueno, un placer charlar contigo, y de nuevo, muchísimas gracias.-La abracé.
-No hay de qué. Seguro que mañana en cuanto te vea va a ir corriendo hacia ti, la conozco muy bien, y más por lo que ha dicho esta tarde.
-Eso espero.
Por cierto, ¿sabes volver al hotel verdad?
-Sí, o al menos eso creo. Si me pierdo te aviso, jajajaja.
-Vale, jajajaja.
-Bueno, hasta que nos volvamos a ver, que espero que sea pronto.
-¡Sí! ¡Adiós!-Me despedí de ella.
Llegué al hotel y me fui a la habitación. Había recuperado mi alegría y mis ganas otra vez, porque ahora sabía lo que realmente le pasaba a ella. Sabía que me seguía queriendo como el primer día y yo a ella también. Solo faltaba que llegase la hora de reencontrarme con ella de nuevo. Me puse en el ordenador hasta que se hizo la hora de cenar. Después me puse a ver la tele y me acabé durmiendo.
Me desperté a las 6:00, me duché y me organicé lo poco que había sacado de la maleta. Llego la hora de montarme al tren. Tenía tantas ganas de llegar que el viaje se me hizo corto. Enseguida estaba en Madrid, otra vez, hace 5 días o así que estuve aquí. Fui a mi casa, deje todo y cogí un taxi para que me llevara a Móstoles, más concretamente a la calle donde estaba ella. Cuando me bajé del taxi recordé una foto que me había enseñado ella  de las veces que había estado aquí. Estaba en un balcón donde había un rosal. No tardé en encontrar ese balcón, había un rosal precioso. Le mandé un whatsapp, ahora solo quedaban instantes para volvernos a ver...

miércoles, 9 de mayo de 2012

26. Tarde o temprano nos volveríamos a ver de nuevo...


2 días después.
Aquí estoy, en Almansa, estoy en un hotel, en la habitación, dejando las cosas para ir a su casa. Ojalá y esté, pero no creo. Llegué a su casa y toqué. Me abrió su madre, que era un cielo.
-Hola-Me dio dos besos su madre.
-Buenas… ¿supongo que ya sabes estoy aquí verdad?
-Sí… no está aquí.
-Me lo supuse…  pero quería venir a hablar contigo, será un momento.
-Claro, pasa.-Nos sentamos en el sofá y le empecé a contar todo. Al terminar, sonrió con una sonrisa cálida.
-Me alegro escuchar esto, pero siento no poder decirte donde está. Mi hija me pidió que no te dijera nada si venías.
-Entiendo… pero por lo menos está bien supongo.
-Sí, estar está bien, pero necesita pensar.
-¿Pensar?-Me quedé extrañado.
-Sí, porque ella te quiere muchísimo, y sabe que lo que vio ella de que te estabas besando con una fan no fue por culpa tuya. Ella sabe perfectamente que tú la quieres.
-¿Entonces, porque huye de mí?
-Porque tiene miedo. Ella nunca te lo ha dicho, pero a mí sí. Está agobiada de tantas cámaras, y de que os persigan a todos los lados e inventen decenas de historias falsas. No le gusta nada que venga a su pueblo a estar con la familia y que le salga un hombre haciéndole fotos, ha perdido toda la intimidad. Y claro, cuando te vio besándote con otra fan pues no se lo pensó dos veces y huyó de este mundo. Y también dice que se siente inútil, porque eres el único que lleva dinero a casa, mientras ella no hace nada.  Quiere llevar dinero a casa, pero como siempre estas de un lado para otro no puede ponerse a trabajar en algún sitio, porque si no, no podría estar cerca de ti. Pero ella te sigue queriendo.
-¿Y por qué no me lo ha contado todo este tiempo?
-Porque sabe perfectamente que si te lo cuenta vas a querer dejar tu carrera, y no quiere que pase, por eso lo ha ido ocultando todo este tiempo. Y ahora está pensando en lo que hacer. Porque ella no quiere separarse de ti, pero tampoco quiere tener su vida controlada por personas.
-Tengo que encontrarla. Al menos, ¿me puedes decir si está en España? Es para descartar mundo y esas cosas.
-Jajajaja, sí, está en España, y también te digo que ahora mismo está en Madrid o en Barcelona. Hablé con ella hace dos días, y estaba en Barcelona pero me dijo que iba a viajar pronto a Madrid, así que no sé si estará ya en Madrid o aun en Barcelona.
-Muchas gracias-La abracé.
-A ti. ¿Por cierto, y tu maleta?
-En el hotel.
-¿Cómo que en el hotel? Si sabes que esta es tu casa.
-Jajajaja, muchísimas gracias de verdad, pero no quería ser molestia.
-¡Tú no eres ninguna molestia!
-Jajajaja.
-Bueno, ¿aceptarás quedarte a comer aquí verdad?
-Está bien.
Acepte a quedarme a comer. Sus padres son una gozada, me tratan increíblemente. Mientras comía se me ocurrió ir a visitar a su amiga Laura, tal vez encuentre su paradero. Por la tarde iría a verla.
-Bueno, ha sido un placer estar aquí con vosotros, espero volver a veros pronto.
-Nosotros también. Esperamos que la encuentres y  hagas lo que tengas que hacer.
-Sí….-Me despedí de ellos.
-¡Adiós familia! Y cerré la puerta.
Me fui a casa de Laura, su amiga. Toqué al timbre y me abrió. Tenía la seguridad que aquí iba a poder encontrar una respuesta de donde estaba ella, y tarde o temprano nos volveríamos a ver de nuevo...

miércoles, 2 de mayo de 2012

25. Me recorreré hasta el último rincón del mundo si es necesario.


*Narrado por Pablo*
Me fui al aeropuerto, pensé que quizás estaría ahí, pero vi que era demasiado tarde, estaban embarcando ya para el vuelo que salía hacia España. Mire por la gente que estaba esperando su turno, pero ni rastro de ella. Aproveché para sacar mi vuelo para mañana. Salía a las 15:00.
A la mañana siguiente me desperté. Bueno, mejor dicho, me levanté de la cama, no había dormido nada. Estaba pensando todo el rato en ella. Me hervía la sangre de pensar que le había destrozado el corazón a la persona que más quería. Me di una ducha y fui a hacer al entrevista que me quedaba, en cuanto terminó, me fui derecho al aeropuerto. Pasé por el control y me subí al avión.
Pasaron las horas y estaba en Madrid. Lo que me preguntaba ahora es que a donde había ido. ¿Málaga, Almansa? O algún otro sitio de España, o incluso fuera de España. Una lágrima descendió por mi mejilla. Fui a sacar otro vuelo para irme mañana a Málaga, empezaría por ahí.
Fui a la casa que tenía en Madrid y descansé un poco, no había dormido nada y el viaje se me había hecho muy pesado. Me metí en twitter, y vi que María había twitteado hace 1 hora. Había puesto: ‘’las personas a las que más quieres son las que más daño te hacen’’. Sabía que era por mí. Me destrozaba ver eso. Necesitaba saber donde estaba para decirle que todo fue un malentendido y que la sigo queriendo como el primer día. Puse yo este tweet: ‘’Me recorreré hasta el último rincón del mundo si es necesario’’. Al poner esto, la gente me empezó a preguntar, pero yo no contesté nada relacionado con este tema.  Cerré el twitter y me acosté un rato. Al despertarme no sabía qué hacer, llamé otra vez a María, pero otra vez  me salió su contestador, era inútil volverla a llamar, aunque siempre tenía la esperanza de que me lo cogiese. Cogí la guitarra y me puse a tocar, pero no me salía nada. La única canción que me salía tocar ahora mismo era ‘’Miedo’’. De repente me sonó el móvil, pensé que era ella, pero no, era Sergio Dalma.
-¿Sí?
-¡Pablo! ¿Qué tal todo?
-Pues ahora mismo mal.
-¿Y eso?
-Te tengo que contar… ¿no estarás en Madrid por casualidad?
-Sí, ¿es qué estas también aquí?
-Sí, pero me voy mañana. ¿Podemos quedar esta noche y te explico todo?
-Por su puesto. ¿En el restaurante de siempre?
-Sí, a las 10.
-Allí estaré, chao.
-Adiós.
Me llevaba muy bien con Sergio, bueno, en realidad se llama Josep, pero tengo costumbre de decirle Sergio. Me vendrá bien hablar con él, es un gran amigo, y ahora lo que necesito es eso.
Me duché, me vestí y fui a donde habíamos quedado. Llegué yo primero pero a los cinco minutos llego él.
-Amigo.-Nos abrazamos, nos sentamos y nos acomodamos.
-Bueno… ¿ahora me vas a contar todo verdad? ¿Supongo que si estás solo el asunto es por María verdad?
-No te equivocas.-Le conté todo lo que había pasado.
-Vaya…  ¿y no sabes dónde está ahora?
-No, voy a ir a Málaga mañana, aunque supongo que no estará ahí, luego iré a su pueblo.
-Conociendo a las mujeres lo más seguro que no esté en su pueblo. Estará en algún sitio en el que tenga familia o a algún amigo.
-¿tú crees?
-Sí…
-Pues buscaré donde haga falta. Gracias por escucharme, necesitaba a alguien.
-De nada, sabes que tienes un amigo aquí.
-Por cierto ¿para qué me llamaste? Porque tú solo me sueles llamar para cuando quieres algo.
-No te equivocas, te había llamado para decirte que si te gustaría colaborar en una canción que estoy componiendo. Creo que va a quedar bien con tu voz.
-¡Me encantaría! ¿Para cuándo hay que grabarla?
-Para dentro de una semana y algo, ya te avisaré.
La cena transcurrió bien, luego fuimos a un bar a tomarnos una copa. Hablamos de otros temas sin importancia. Después me fui a casa. Al entrar me vino a la mente ella. ¿Qué estaría haciendo? Y lo más importante, ¿Cómo estaría y dónde? Mi cabeza se llenó de preocupaciones. Pasé la noche como pude, durmiendo a ratos, pero la mayoría del tiempo estuve pensando.
A la mañana siguiente me fui a Barajas a coger el vuelo. Llegué enseguida a Málaga. Entré a casa y como supuse, no estaba allí. No había venido a Málaga, porque la casa estaba cerrada desde hace tiempo, se notaba. Fui a ver a mis padres, me vino bien hablar con ellos, estaría aquí hasta mañana, tenía que organizar unas cuantas cosas, pero en cuanto terminara iba a seguir buscándola por España, y si hacía falta, me recorrería todo el mundo, pero no la puedo perder.

24. Aléjate de mí.


*Cuatro semanas después*
Estamos en un avión de camino a Estados Unidos, más concreto, a California. Llamaron a Pablo diciéndole que si quería dar un concierto allí. Él no se lo pensó ni dos veces, aceptó encantado, quería hacer que la gente disfrutara de su música. Salieron las entradas y en un día se agotaron todas, nunca pensé que Pablo podría triunfar tanto por estos lugares.
-¿Cuántos días vamos a estar aquí?
-5 días, porque también tengo que dar algunas entrevistas y todo.
-Toda la vida queriendo descubrir mundo y ahora no paro de viajar.
-Los sueños se hacen realidad, tarde o temprano pero se hacen. Por cierto, se me había olvidado decirte que tú vas a ser mi traductora.
-Me parece muy bien.
-Empiezas mañana, que tenemos entrevistas, al día siguiente el concierto, al otro más entrevistas y los dos últimos para descansar y visitar esta ciudad.
-¿Me recompensaras no?-Le dije a Pablo con una sonrisa pícara.
-No hace falta que preguntes.
Aterrizamos, cogimos nuestras maletas y pedimos un taxi para que nos llevara al hotel. El hotel era increíble, y la habitación aun más.
-¿Te parece si vamos a comer algo al restaurante del hotel, después deshacemos las maletas, descansamos y luego vamos a ver un poco California?
-Me parece muy bien.-Le di un beso.
Bajamos al restaurante. La comida estaba riquísima. Después subimos, deshicimos las maletas, descansamos un poquito y fuimos a ver toda California acompañado de un guía que iba a acompañar a Pablo todos estos días. California era hermosa, había infinidad de cosas por ver que veríamos los siguientes días.
La mañana siguiente transcurrió normal, con varias entrevistas que le hicieron a Pablo, y como me dijo, yo le hacía de traductora en varias ocasiones. Por la tarde fuimos al teatro donde iba a actuar mañana a que ensayara un poco junto a Antonio y Porty. Cuando volvíamos al hotel, vimos que había varias niñas esperando a alguien. Cuando vieron a Pablo se acercaron a él, lo estaban esperando para que se hicieran una foto con ellas, él como siempre aceptó. De repente llegó una niña que hablaba español.
-¡Pablo! ¿te acuerdas de mí?-Era Alejandra, la niña que Pablo ayudó con su operación.
-¡Pero Alejandra!-La abrazó- ¿Qué tal todo? ¿Qué haces aquí?
-Pues nada que la operación salió bien y ya estoy curada, y como me enteré de que venías pues mis padres me dejaron venir a tu concierto. A sí que mañana nos veremos.
-Me alegro muchísimo de que hayas curado, y más de que vengas a verme mañana.
-Muchísimas gracias, sin ti ahora mismo no estaría aquí. Ahora me queda toda una vida por delante.-Pablo la volvió a abrazar y se hizo una foto con ella.
Terminó el día sin ninguna novedad. Mañana sería un gran día.
Al día siguiente hizo una entrevista en una radio, y por la tarde llegó el concierto.
-¿Voy bien así?-Se acababa de vestir, llevaba la camisa blanca con un pañuelo.
-Vas perfecto-Lo cogí de la camisa y lo aproximé hasta mis labios.
-Se me olvidaba una cosa. Para despedirme me he escrito una cosa en inglés, pero no sé si está bien, así que si me lo puedes corregir.-Me dio el papel.
-A ver, a ver…-Lo empecé a leer y estaba todo bien-
-Vaya, has mejorado en inglés, lo tienes todo bien. Pero ahora léemelo.
Vale.-Empezó a leérmelo.
-Esto va muy bien, la pronunciación no es perfecta pero te entenderán
-Se hace lo que se puede…
Empezó el concierto, la gente de pie aplaudiéndole y cuando empezó a cantar, la mayoría de las personas se sabían sus canciones. Que grande era, en estados unidos la gente ya se sabía sus canciones…
Terminó el concierto y se despidió emocionado. Luego tenía a las personas que habían ganado entradas vip esperándoles en su camerino. Yo estaba con él en el camerino, para que las fans pudieran decirle algo y él se enterara. Hubo un momento que me fui al aseo.
*Narrado por Pablo*
María se fue un momento al aseo y entró una fan, yo sabía lo justo de inglés. La fan esta era un poco rara, cada vez se acercaba más a mí y me dijo algo, como no lo entendía no le dije nada. Y de repente me besó. Yo me aparté en cuanto me di cuenta. Giré la cabeza y estaba María en la puerta.
*Narrado por María*
Al volver del aseo me encontré con la puerta cerrada del camerino, así que la abrí y me encontré una escena que hubiera preferido no verla. Pablo se estaba besando con una fan. En ese momento se me cayó el mundo encima. Estaba paralizada en la puerta, y Pablo me vio.
-María...-Pablo se acercaba a mí.
-¡Aléjate de mí!- Le dije llorando echándome hacia atrás hasta que me dispuse a correr. Me puse a correr por el pasillo, intentando encontrar la salida. Escuchaba los gritos de Pablo llamándome. Yo no le hacía caso, solo tenía la necesidad de llorar y correr, alejarme de todo esto.
*Narrado por Pablo*
Al ver esto, María se fue corriendo llorando, yo fui tras ella pero fue inútil. Mi vida se había destrozado en 3 segundos.
-Sorry- Me dijo la fan arrepentida.
-¡You are CRAZY!- Le dije a la fan.- Out the room, please.-Y ella salió.
Me senté en el sofá y las lágrimas empezaron a salir. ¿Qué había hecho? ¿Por qué no me despegué de la fan esa antes de tiempo? ¿Por qué tuve que dejarme? Porque ella tiene culpa, pero yo más por haberme dejado. Y lo peor de todo, María. Habrá pensado de todo malo sobre mí, pero es mentira. A la única persona que quiero es a ella, solo a ella.
-¡POR QUÉ!-Dije en voz alta, chillando descontrolado. Mañana por la mañana al terminar la entrevista me iré corriendo a España a buscarla, porque lo más seguro es que en cuanto llegue al hotel ella se habrá ido…

*Narrado por María*
No me podía quitar esa imagen de la cabeza. Llegué al hotel, metí toda la ropa en la maleta y me dispuse a ir al aeropuerto a coger el primer vuelo que salga hacia Madrid. Pablo ya me había llamado varias veces, pero le colgué. No le pensaba hablar. Pensareis que es un beso muy tonto, y si, tenéis toda la razón, no me voy por ver ese beso estúpido, sino por unos motivos que hacían que me agobiase por momentos, y no sabía si estaba preparada para eso. Llegué al aeropuerto y el primer vuelo que salía era dentro de 1 hora, así que me esperé en la cafetería del aeropuerto, intentado calmar mis lágrimas, aunque era difícil. Llegó el momento de pasar por el control del equipaje. Era mi turno. Cuando pasé a los lejos vi un rostro de un hombre buscando a alguien. Era Pablo. Era demasiado tarde para él. No me iba a encontrar por un tiempo…

domingo, 22 de abril de 2012

23. Tu fan que siempre estará ahí.


-Por cierto, cuéntame algo del concierto.
-Pues increíble, no hay palabras para describirlo. Fue mágico, como todos. Por cierto, voy a leer una carta que me dio una niña, me dijo que la leyera antes de 3 meses, no sé porque…
-¿Siempre lees todas las cartas?
-Casi todas, me es imposible leerme las cientos de cartas que tengo ahí-Me dijo mientras encontró la carta. Se sentó y la abrió, pero no le dio tiempo a leerla porque lo llamó su madre. Mientras hablaba, sentí curiosidad de leerla. La carta decía lo siguiente:
¡Hola Pablo! Te escribo esta carta con la esperanza de que la leas antes de que sea tarde. Tarde de que ya no esté en este mundo. Me diagnosticaron un cáncer hace unas semanas y me dijeron que me quedaban 3 meses de vida, lo que tengo se puede curar, pero por desgracia no puedo, porque la operación solo se puede realizar en Estados Unidos y vale 20.000€, y les he prohibido a mis padres que me hagan la operación, porque si me pagan esa operación, se arruinarían y se quedarían sin nada, y a parte, la operación tiene un 25% de probabilidades que salga mal. Pero yo estoy feliz, feliz porque voy a poder cumplir mi sueño y ahora, si estás leyendo esto es porque ya lo he cumplido. El sueño de poder verte en persona, abrazarte y darte las gracias. Te doy las gracias porque tu música me ha ayudado a no rendirme, a sacarme una sonrisa todos los días, a pensar en lo bueno que me queda por hacer y olvidarme de lo que me va a pasar. Porque aunque solo te vaya a ver esta vez, soy la persona más feliz del mundo, y puedo decir que he cumplido mi sueño antes de morirme. Te cuento esto porque aunque no nos conozcamos en persona, sé que eres una persona en la que puedo confiar.Porque eres mi malagueño favorito que por cierto, ¡soy de Málaga! Vas a perder una fan dentro de poco, pero en el cielo siempre te llevaré en mi corazón guardado. Sé feliz y por favor, nunca cambies. Te quiero.
Tu fan que siempre estará ahí,Alejandra.
Terminé de leer la carta y una lágrima resbaló por mi mejilla. Me daba muchísima pena esta niña.
-Pablo… ¿cuánta edad le echabas a esta niña que te dio la carta?
-Pues… yo le echo unos 14, es que ¿qué pasa? ¿Por qué lloras?
-Lee la carta y lo entenderás.- Le di la carta y se puso a leerla, al terminar de leerla, a Pablo también se le cayó una lagrimilla.
-Joder… pobre vida, no le ha tratado bien, tan joven y mira.
-Sus padres lo deben de estar pasando muy mal, pensar que no puedes ayudar a tu hija teniendo posibilidades.-Se hizo un silencio en la habitación.
-La voy a ayudar, yo tengo ese dinero que ella necesita para curarse.
-Me parece un gesto muy bonito…-Le abracé.-Pero… ¿no has pensado que hay muchas Alejandra en Málaga? Va a ser difícil encontrarla.
-Lo sé. Iré al ayuntamiento a preguntar mañana, no creo que haya muchas Alejandra en Málaga con 14 años.
-Te acompañaré. Es un detalle precioso, te lo agradecerá toda su vida.
-Es que si no lo hago parezco un egoísta, 20.000€ es lo que gano con un concierto normal… con todos los que he dado no me va a faltar el dinero por gastármelos. Cualquiera que tenga buen corazón lo haría.
Al día siguiente fuimos al ayuntamiento, a preguntar sobre los empadronamientos. Con los datos que teníamos, encontramos a 20 Alejandra en toda Málaga, como no era un nombre común. Había pocas. Y con la edad de 14 años solo había una. Fuimos a su casa y tocamos al timbre. Abrió una mujer la puerta, supongo que sería la madre de Alejandra. Se quedó impresionada cuando vio a Pablo en la puerta.
-Buenas, ¿es usted la madre de Alejandra?
-Sí, ¿pero qué hacéis aquí? Mi hija no se lo va a creer, es tú fan incondicional.
-Entonces hemos acertado con la casa-se rió Pablo-, ¿podemos pasar? Quería decirles una cosa.
-Sí, sí, pasar…-Entramos y la mujer cerró la puerta.- Mi hija no está, ha salido con su hermana a hacer un recado.
-No pasa nada, queríamos hablar contigo.-Apareció su marido.
-Pero si ¿tú eres Pablo Alborán no? ¿Qué haces aquí?-Le estrechó la mano a Pablo.
-Quería hablar con vosotros sobre su hija. –Se quedaron extrañados, y tomaron los dos asiento, nosotros nos sentamos también.
-Verás… su hija el otro día me vio, como bien sabéis, y me dio una carta. Pues bien, en esa carta me ha contado lo que le pasa…
-Pablo…
-Por favor, dejarme terminar. Como os iba diciendo, me contó lo que le pasaba, el cáncer que tiene, y que se lo puede curar en Estado Unidos, pero como vale mucho vosotros no se lo podéis pagar. Por eso he decido que se lo voy a pagar yo.-Los padres abrieron los ojos como platos.
-No Pablo, no podemos dejar que hagas esto.
-Lo voy a hacer, os voy a pagar la operación y el viaje. Vosotros por desgracia no podéis, pero yo sí que puedo, por suerte de la vida, yo estoy aquí ahora, viviendo en un sueño gracias a gente como vuestra hija, y me sentiría muy mal si no aceptáis mi ayuda.-Sus padres empezaron a llorar, yo solo me limitaba a mirar.
-No sabemos cómo te vamos a poder agradecer esto... te lo pagaremos en cuanto podamos.
-Me lo vais a pagar llevando a vuestra hija a mis conciertos cada vez que venga por aquí cerca para hacerla feliz, lo demás es caso cerrado.-De repente entraron por la puerta Alejandra y su hermana. Alejandra no se creía lo que estaba viendo..
-P.a.blo… ¿qué haces aquí? ¿Cómo me encontraste?
-Jajajaja, eso no importa ahora-La abrazó- Lo que importa ahora es que vas a hacer tus maletas, por en unos días te vas para Estados Unidos.
-¿¡Qué!? Pablo tu no…
-Sí, yo sí.-Alejandra empezó a llorar.
-Gracias, gracias, gracias… jamás te lo voy a poder agradecer.
-Sí que puedes, yendo a mis conciertos cada vez que venga por aquí y que disfrutes, porque gracias a vosotros es por el motivo que me subo a un escenario.
-Bueno, pues mañana vengo otra vez y arreglamos todo. Solo os pido una cosa, que intentéis llevar discreción.
-Por supuesto, y de nuevo, muchísimas gracias.-Le dijo la madre de Alejandra y Pablo sonrió. 
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¡Siento por haber estado más de una semana sin subir, de verdad! Solo quería comentar que a partir del siguiente capítulo van a empezar a pasar cosas más interesantes, ¡os lo aseguro! Gracias (:

viernes, 13 de abril de 2012

22. Próxima parada, estación de Málaga.


A la mañana siguiente, como era Sábado, quedé con mi amiga Laura, también venía su novio y su hijo. Su hijo era un encanto, no se estaba quieto ni un momento, pero era un niño muy bueno. Les invité a pasar unos días a Málaga, y me dijeron que en cuanto pudiesen que se venían unos días.
Más tarde me fui al campo de mi tío, habían hecho una comida familiar, como yo venía poco aprovecharon y nos juntamos todos. Añoraba estos momentos, hacía mucho que no disfrutaba de mi familia, de las típicas tonterías que dice mi padre en la comida, de la típica familia que come a más no poder, de las tardes de juegos de mesa y jugando al bingo, que como siempre, no me llevo nada. Y como no, jugar a la petanca, que en mi pueblo se le dice jugar a las bochas. Como hacía buena tarde me fui a andar por los alrededores a buscar un poco de cobertura para poder llamar a Pablo, no había hablado con él en todo el día. Cuando encontré lo llamé.
-¿Si?
-¡Amor! ¿Cómo estás?
-Pues aquí, disfrutando de la familia, te he llamado antes y no daba señal, ¿Dónde estás?
-Estoy en el campo con mi familia también, y como que no hay mucha cubertura, me he tenido que salir al camino para pillar un poco.
-Me gustaría estar ahí… me encanta tu familia, son súper divertidos  y simpáticos.
-Jajajaja…  tampoco te creas, el planazo que hemos hecho esta tarde ha sido jugar al bingo y a la petanca.
-Jajajajaja, yo ahora mismo me voy a casa a ducharme, he quedado con los amigos.
-Yo supongo que también saldré. Por cierto, mañana llego a las 8 y media de la tarde a Málaga, si no se retrasa el tren.
-Pues allí estaré esperándote.
-Más te vale… que no se me manejar por Málaga del todo. Por cierto, le he dicho a mi amiga Laura que vaya cuando pueda a Málaga con el niño y Raúl. ¿Te parece bien verdad?
-¡Pues claro!
-Bueno te dejo, no te desmadres mucho esta noche, a ver si te voy a tener que reñir mañana… jajajaja.
-Tranquila, sabes cómo soy, pero aplícate el cuento tu, jajajaja.
-Puedes estar tranquilo.
-Te quiero
-Y yo… bueno te dejo, ¡chao!
-¡Adiós!-Colgó.
Entré en la casa de campo y me despedí de todos, no los iba a ver más hasta dentro de un tiempo. Más tarde llegué a mi casa, me duché y me arreglé, alisándome el pelo. Me vestí con un vestido negro que tenía, me puse unas medías y unos tacones. Me pinté un poco y bajé al bar donde habíamos quedado. Cenamos y luego nos fuimos a los bares que había de marcha. Entramos a varios, yo solo me tome 2 cubatas, no me apetecía tomar más, y me fui pronto a casa, a las 2, porque mañana me tenía que levantar a hacer la maleta y a dejar todo listo para irme.
Me levanté a las 10, me vestí, desayuné, organicé la habitación y me guardé toda la ropa en la maleta. Aproveché en ir al cementerio y despedir a mi abuela, y también a toda la familia que tenía allí. Llegué a la tumba de mi abuela, me llegaron muchos recuerdos, y alguna lágrima bajo por mi mejilla. También fui a ver a mis otros dos abuelos, y a mi abuela, que murió 9 meses antes de que yo naciera, no llegó a saber que mi madre estaba embarazada de mí. Por último, fui a visitar a mi primo, que había muerto con 28 años por una enfermedad.
Comí a la 1:30 en mi casa, y mi madre me echó un bocadillo por si tenía hambre en el tren. Estaba preparada, me tocó despedirme de mis padres y mi hermano, como odio en estos momentos, ahora que muy pocas veces los tengo cerca, no me quiero ir, pero es lo que toca. Subí al tren y me senté, al lado tenía a una mujer con sus niños, que por desgracia, dieron la tarde en el vagón, no paraban de llorar, pero bueno, yo me puse la música y me olvide de todo. De repente sonó por los altavoces: Próxima parada, estación de Málaga. Ya me tocaba, cogí las maletas y me puse en la puerta, a esperar a que parase el tren. Cuando paró, se abrieron las puertas y bajé. Mire hacia la izquierda y no estaba, pero al mirar a la derecha ahí estaba él, con una sonrisa de oreja a oreja mirándome, yo sonreí en cuanto lo vi y fui hacia él. Iba con la camiseta negra, pantalones y unas zapatillas, y con la chaqueta puesta. Fui corriendo hacia él y me tiré a besarle. Nos besamos con deseo, echábamos de menos los dos estos besos.
-Ai… cuanto te extrañaba…-Me dijo Pablo abrazándome.
-Y yo… necesitaba ya un beso y una caricia tuya.
-¿Qué te piensas que yo no? Estaba desesperado ya… si llegas a tardar un día más me hubiera ido a buscarte, jajajaja.
-Exagerado… anda vamos que hace frío.
Nos subimos en el coche, como no había mucho tráfico, Pablo le daba más velocidad al coche, le gustaba ir deprisa, pero a mí no.
-Pablo por favor… ves a velocidad normal, vale que te guste correr con el coche, pero es que algún día va a pasar algo y no.
-Pero si no hay nadie en la carretera.
-¡Pablo! Baja la velocidad inmediatamente- Le dije con voz de enfadada.
-Jo… vale…-Y bajó la velocidad.
-¿Es que no eres consciente que si te pillan, aparte de ponerte una multa y quitarte puntos, puedes tener un accidente?
-Pero…
-No Pablo, ni peros ni nada. Tienes que ser más consciente de que si vas a esa velocidad y tienes un accidente puede ser mortal. Entonces qué, ¿me dejas a mi sola, a tu familia y a tus fans? No Pablo, prométeme que no lo vas a hacer más, por mucho que te guste.
-Prometido. Pero ahora, ¿me dejas de reñir como mi madre?
-Sí, pero es que a veces eres un niño que no te das cuenta de los peligros de las cosas.
-Vale mamá… a partir de mañana vuelvo a ser un nuevo Pablo. ¿Me perdonas?- Me puso cara de niño bueno.
-Como no te voy a perdonar- Le di un beso rápido porque iba conduciendo.
Llegamos a casa, y parecía que todo estaba en órden.
-Vaya… parece que está todo en órden.
-¿Acaso lo dudabas? Eh... espera, que voy a arriba.-Subió las escaleras corriendo yo las subí despacito para ver que estaba haciendo, y como no, me lo supuse, estaba haciendo la cama.
-Ya me parecía raro que estuviera todo en órden… jajajajaja. Déjala, si ahora mismo la vamos a deshacer otra vez.-Pablo se mordió el labio y se acercó a mí, rodeándome con sus manos mi cintura y me empezó a besar.
-¿Y por qué no ya?- Me dijo Pablo con deseos.
-¿Tan necesitado estas? Jajajajaja.
-Ardo en deseos- Me susurró mientras me besaba el cuello
Acto seguido lo tiré en la cama, y en cuanto nos quisimos dar cuenta, estábamos desnudos, rozando nuestra piel, con cada beso, con cada caricia, con cada roce…
Más tarde me puse el pijama y deshice la maleta, había traído un bizcocho que hace mi madre que le gusta tanto, que lo hizo para que se lo trajese. Él mientras estaba haciendo la cena. Me acerqué con el bizcocho a él.
-Cariño, mi madre se acordó de ti.- Él se quedó mirando el bizcocho.
-ay por favor…. Que suegra que tengo, como me cuida, jajajaja. Si hablas ahora con ella, pásamela que se lo voy a agradecer.
-Jajajaja, vale, pero una cosa te digo, no te la comas toda que yo también quiero mi parte.
-Tranquila, no soy tan gordo, aunque no la dejes mucho tiempo a mi vista.
-Jajajaja
Llamé a mi madre para decirle que estaba ya en casa otra vez, me pregunto por el viaje y esas cosas. Luego le pasé a Pablo, para que le agradeciese sobre el bizcocho, a parte que mi madre le preguntó que como iba y todo. Nos pusimos a cenar, y luego, sentados en el sofá nos pusimos a comer el bizcocho.
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Siento por no haber subido antes, pero es que tengo a mi francesa en mi casa una semana, y no tengo mucho tiempo libre! Espero subir el otro capitulo lo antes que pueda. Gracias a todos y todas! (:

viernes, 6 de abril de 2012

21. Te echo de menos...


Eran las 5 de la tarde, y yo había quedado a las 8, así que me fui a pasear un poco al perro, porque en la tele no hacían nada.  Terminé de darle una vuelta y subí a arreglarme. Me arreglé lo justo, iba a ser una cena con las amigas de toda la vida.
Llegaron las 7:50 y me fui al sitio donde habíamos quedado. Como siempre, yo y otra amiga llegamos las primeras, porque las otras dos siempre llegaban tarde, pero bueno, nos acostumbramos a eso. Llegaron todas, y nos fuimos a tomar algo hasta la hora de la cena. Nos teníamos que contar muchísimas cosas, nuestras vidas habían cambiado completamente, pero cuando nos juntábamos seguíamos siendo las mismas. Todas tenían novio, pero por el momento la única que tenía un hijo era Laura. Algunas habían terminado la carrera ya, otras no, como una amiga, que estaba estudiando medicina y aun le quedaban unos cuantos años, yo no la terminé, pero aprendí el inglés de todas formas, y también sabía el básico de alemán e intermedio de francés, así que me podía defender por esos sitios y Pablo me podía ayudar a aprender el francés, porque como su madre es francesa él sabe francés a la perfección.
Después nos fuimos a cenar en el bar que habíamos reservado y seguimos hablando, recordamos momentos de pequeñas, esos momentos que nunca se olvidan. Como no, me preguntaron por Pablo, y me hicieron contar como nos conocimos y todo, era normal, si me llegan a decir años atrás que Pablo se iba a enamorar de mí no me lo hubiera creído.
Yo al terminar la cena me fui, no estaba con ánimos de salir, hoy habían enterrado a mi abuela y no tenía mi cuerpo para fiestas. Llegué a mi casa y me puse el pijama, estuve hablando con mis padres de cómo iba y todo y me puse en el ordenador tumbada en mi cama. Me metí en el twitter de Pablo, acababa de twittear que había terminado el concierto, y también había twitteado una foto de cómo iba vestido, como me dijo esta tarde. Lo llamaría ahora después, primero iba a mirar varias cosas por internet que tenía que mirar. Cuando terminé lo llame:
-¡Amor!-Me dijo Pablo.
-¿Cómo está el malagueño más guapo del mundo?
-Pues hombre, el malagueño más guapo no sé porque no sé quién es, pero yo estoy bien.
-Jajajajajajaja, siempre igual de bobo.
-Es la verdad. ¿Y tú?
-Pues ahora mismo, tumbada en la cama con el  portátil.
-Pues muy bien que estás, yo voy a comerme algo y voy a hacer lo mismo.
-¿qué te parece si hacemos un skype?, así nos vemos luego…-me salió la risilla tonta.
- que idea más buena has tenido, jejejeje… pero eso va a ser dentro de una hora.
-No importa, puedo esperar el tiempo que haga falta.
-Jajajajaja. Pues luego nos vemos. Adiooooooos.
-¡Hasta luego!
Me pongo a esuchar música con los cascos, así, se me pasa la hora, hasta que veo en el skype que se conecta una persona, y sí, era Pablo. De repente me envía una petición de videollamada y acepto. Entonces ahí sale él, en la cámara, tan guapo como siempre, con una camiseta negra de manga larga, esas que le quedan tan justas y tan bien.
-Perdona, ¿te conozco?- Le escribo a Pablo.
-mmm… creo que sí.
-Es que tengo un novio que ayer me despidió en la estación, se parece a ti, pero es que tú eres más guapo…
-Pues te ha pasado lo mismo que a mí.
-Jajajajaja, que payasos somos, pero eso sí, estas muy sexy ;P-Miro a Pablo y le guiño un ojo.
-Qué pena que no se pueda atravesar la pantalla, porque si estuviera allí……….
-No hace falta que lo digas, me lo imagino, jajajajajaja.-Nos quedamos mirándonos por la cámara y Pablo mueve los labios diciendo ‘’te quiero’’, acto seguido me hace un corazón. Yo le respondo de la misma forma.
-Te echo de menos…-me dice Pablo, y entonces enfoca la parte de mi cama.
-Yo también… pero venga, que es mañana, y pasado estaré de regreso en Málaga.
-Espero ese día… por cierto, ¿qué tal hoy? Porque has salido con tus amigas, ¿no?
-Sí, ha sido perfecto, he conocido a un chico y eso…- le digo a Pablo riéndome.
-¿Ah sí? Mira que bien, yo he conocido también a una chica en el concierto, muy maja, me ha dado su teléfono y todo, pensaba invitarla a dormir esta noche, porque como estoy solo…
-Que bien… yo voy a dormir con este, espera.-Me levanto a por la cama y voy a por mi perro, se lo enseño a Pablo.
-Que suerte va a tener Boby. Tiene nombre de tonto, pero no lo es…
-Jajajaja, es más listo que algunas personas…-me quedo mirándo a Pablo.
-Noto tu segunda intención,  así que vamos a comprobarlo. Boby, 2x2
-Guau, guau, guau, guau- Hago yo los ladridos.
-Odo Boby… que ama más lista tienes que sabe multiplicar…
-Jajajaja, pero él se queda con mis besos esta noche, ¿a que sí, Boby?- Y le doy un beso al perro.
-Perro con suerte…
-Jajajaja, bueno, me voy a dormir que tengo sueño.
-Yo también, hacer conciertos cansa….
-Mañana hablamos, te mando un beso de buenas noches-Le mando un beso haciendo el gesto. El me lo devuelve.
-Te quiero.- Y termina haciendo otro corazón, y yo me despido de él y cierro la videollamada.
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Y hasta aquí el capítulo 21! Como siempre digo, espero que os haya gustado. Siento por haber tardado tanto en subir, intentaré subir con más frecuencia ;) Pedid el siguiente si lo quereis, gracias :D