martes, 24 de julio de 2012

37. Él es el único que te puede hacer la más feliz.


Entreabro los ojos. Ya es de día, los primeros rayos de sol entran por la ventana. Por mi espalda noto unos ligeros dedos que la rozan de arriba abajo, suavemente. Me giro hacia Pablo, quedándonos a escasos centímetros.
-Buenos días princesa-Princesa… como me gustaba esa palabra, y más sila decía Pablo dirigida a mí.
-Buenos días- Le dejé un ligero beso en la boca.
-¿Has dormido bien?
-A tu lado es imposible dormir mejor, aunque dormir mejor que tú es algo difícil de conseguir, se notaba que dormías a gusto.
-¿Ah sí? ¿Y cómo lo notas?
-Porque pones cara de niño bueno durmiendo, totalmente relajado, con la boca un poco abierta, y respiras suavemente.
-Tu cara es la misma que me has descrito a mí mientras duermes, solo que más guapa.
-Si vamos, una belleza impresionante, jajajaja.
-Para mí sí…-Se acercó a mí y nos besamos- Je t’aime.- Pronunciando con acento perfecto. Entonces se me vino a a mi mente La vie en rose.
-C'est lui pour moi, Moi pour lui, dans la vie, Il me l'a dit, l'a juré, pour sa vie...
-No sabía que te la sabías.
-Me sé solo esa frase y aun encima, mal pronunciada, al lado tuyo es una basura de entonación, nunca se me ha dado bien la entonación del francés, jajajaja.
-Jajajaja, la has entonado más o menos bien, de verdad.
-Si bueno... ya me enseñarás algún día. Vamos a desayunar, ¿te parece?- Asintió y me besó.
Mientras desayunábamos, yo tenía la radio puesta con la música, y Pablo estaba con su iphone mirando el twitter y esas cosas. Yo estaba nerviosa, sabía que hoy me tendría que encontrar con Jose y tarde o temprano, contarle todo. Pablo me cogió la mano.
-Tranquilízate, ya verás que todo sale bien- Me dijo Pablo acariciándome la mano y mirándome.
-¿Y si sale todo mal y se enfada y no me vuelve hablar?
-Pues que perdería a una grandísima amiga y él se la perdería.
-Bueno… ya se verá.
Terminamos de desayunar y nos vestimos, y después, Pablo me llevo con el coche a mi casa.
-Si pasa algo no dudes en llamarme ¿Sí?
-Vale.
-Te quiero-Nos besamos en el coche con un gran amor que sentíamos el uno por el otro.
Bajé del coche y entré a mi casa. Como aun quedaba tiempo, organicé todo y luego me di una ducha rápida. Terminé de hacer todo y me senté en el sillón, bueno, en realidad dando vueltas por la casa, estaba muy nerviosa, no podía estarme quieta. De repente tocaron al timbre, era Jose. Le abrí la puerta.
-¡Cariño!-Me fue a dar un beso en la boca pero yo le puse la mejilla. Se quedó extrañado. ¿Qué te pasa?
-Ven… siéntate.-Le cogí la mano y nos sentamos en el sofá.
-¿Ha pasado algo?
-Lo… siento.-Agaché la cabeza y una lágrima descendió por mi mejilla.
-¿Es… por Pablo, verdad?-Asentí.-¿Lo sigues queriendo?-Hubo un silencio en toda la casa. Yo respiré profundó y empecé a hablar.
-Como el primer día. No he podido olvidarlo. Pensaba que si lo había superado gracias a ti, pero el otro día que lo vi supe que lo seguía queriendo igual que antes. Intenté que no pasara nada, pero él tampoco me había olvidado. Yo te quiero muchísimo, eres una persona muy especial, pero solo te puedo mirar como mi mejor amigo, el único hombre al que voy a poder mirar como algo más que un amigo es solo a Pablo. Pérdoname.-Empecé a llorar más, pero él me abrazó.
-Sshhh… tranquilízate.
-Yo no quiero que nuestra historia acabe mal, yo quiero seguir siendo tu amiga, pero después de esto no creo que vuelvas a querer ser mi amiga, te he engañado…
-Yo tampoco quiero que lo nuestro acabe mal, pero ahora mismo me acabas de hacer mucho daño. Sabía que cuando te encontrases con él probablemente pasaría esto. Pero no puedo ser un egoísta, porque a mí me importa tu felicidad y sé que a mi lado nunca la vas a encontrar completamente. Él es el único que te puede hacer la más feliz, y si esa es tu decisión, yo la voy a respetar.
-Gracias…-Le abracé.
-Fue un mes increíble junto a ti, y me hubiera gustado que hubiese sido por más tiempo, pero las cosas pasan porque están hechas así y no se pueden cambiar, y tu y yo estamos destinados a ser amigos.
-Eres increíble, de verdad, pensé que te enfadarías y ya no volveríamos a saber jamás el uno del otro.
-Yo no quiero perder a una persona tan grande como tú. Espero que algún día vayas a Barcelona.
-Eso no lo dudes… y tú ven aquí cuando quieras, que te recibiré con los brazos abiertos.-Nos volvimos a abrazar.
-Y bueno… si no te molesta, te invito a comer, pero con una condición, que se venga Pablo, que lo quiero conocer.
-Por supuesto. Voy a llamarlo.
*Conversación telefónica*
-Amor, ¿todo bien?
-No puede ir mejor.
-Eso significa que habéis quedado bien ¿no?
-¡Sí!
-Me alegro muchísimo, te dije que saldría bien.
-Sí, tenías razón, por cierto ven a mi casa, vamos a ir los 3 a comer, que Jose te quiere conocer.
-¿De verdad que me quiere conocer?
-Sí, ven cuanto antes.
-Está bien, no tardo, ¡adios!
-¡Chao!
*Final conversación telefónica*
-Ahora mismo viene.
-Perfecto, he reservado en un restaurante que hay cerca de aquí mientras hablabas con él.
-Siempre tan atento.
-Así soy yo, jajajaja.
Estuvimos hablando de otros temas, y de repente tocaron al timbre, era Pablo.

lunes, 16 de julio de 2012

36. Poner final a una historia.


Cogí lo que me hacía falta y fui con mi cámara. Por el camino me repasé todo lo que iba a preguntar y esas cosas. La cosa transcurrió bien, era un desfile de moda, así que no había mucho movimiento. Mientras esperábamos a que llegase la gente importante yo hablaba con mi cámara sobre lo que me había pasado. Era una gran amiga, siempre le contaba todo y ella a mi lo mismo, era la mejor amiga que tenía aquí. Me despedí de ella y llamé a Pablo.
-¡Cariño!
-¡Amor! Ya he terminado el repor.
-Lo supuse, así que en 5 minutos estoy allí.
-¿Cómo que en 5 minutos? Pero si no sabes dónde estoy.
-Sí. En internet se descubre todo. No es difícil encontrar el único desfile de moda que hay hoy en Madrid. No te muevas de allí. Te cuelgo que voy conduciendo, chao.-Colgó.
Efectivamente, a los 5 minutos estaba allí, con su coche.
-No hacía falta que vinieses a buscarme.-Le besé y seguidamente me puse el cinturón.
-Yo quería venir a buscarte, total ya había terminado.
-¿Terminado?
-Ahora lo verás cuando llegues a casa.-Me miro y sonrió, arrancó el coche y puso rumbo a su casa.
Aparcó el coche y subimos hasta su casa, al abrir su puerta una sonrisa se formó en mi cara. Había iluminado la casa con velas, y en el centro, había una mesa para dos personas, adornada con flores y con una vela en todo el centro.
-¿Te gusta?- Me dijo Pablo y me rodeó con sus brazos por la espalda, yo le cogí las manos.
-Es… perfecto.-Me giré hacia él y nos besamos.
-Bueno… siéntate que la cena ya está preparada y supongo que tendrás hambre.
-Pues la verdad es que sí.-Me senté y al momento vino con la cena, había hecho pescado.
-Vaya… en un año lo que aprendes, porque tú no sabías hacer este tipo de pescados.
-Uno cuando está solo y se aburre hace cosas nuevas, si salen mal solo se fastidia uno mismo.
-Jajajajaja, eso me suena a que has probado varias cosas y te han salido un pelín mal.
-Si solo fuera un pelín… por suerte el pescado me sale mejor de lo que me esperaba.
-Pues no esperemos más.-Empezamos a cenar, el pescado estaba bastante bueno, le había salido muy bien.
-Por cierto… ¿ahora estás haciendo algo?
-Ehh… no, he terminado la gira por España, pero por Latinoamérica empiezo dentro de 2 meses.
-Vaya… pues habrá que aprovechar estos 2 meses, porque luego no te voy a poder acompañar en la gira, ahora soy una persona ocupada.
-Es verdad… no había pensado esto. Pues bueno, habrá que vivir lo de 4 meses en 2 meses, porque voy a estar 2 meses por allí.
-Me gusta eso de vivir lo de 4 meses en 2 meses, suena a algo loco, típico de ti. Y viene todo perfecto, porque dentro de 2 meses será Abril, y luego vuelves a finales de Junio, justo cuando me dan las vacaciones, que tendré hasta mitades de Agosto, si el programa marcha bien, claro.
-Jajajajaja, ya has planeado nuestra vida, solo falta que planees ya las vacaciones.
-No te creas… las tengo ya en mente.
-Me dices loco, pero tú no te quedas atrás, quedan 4 meses para eso y ya haciendo planes.
-Jajajaja, ya paro.-De repente me sonó el móvil, era Jose, me quedé dudosa entre sí cogérselo o no. Miré a Pablo.
-Cógeselo-Me dijo con una sonrisa cálida. Lo cogí.
-¡Jose!
-¡Amor! ¿Qué tal?
-Pues muy bien, aquí estaba cenando mientras veía la tele, que acabo de venir de un reportaje.-Dije lo más convincente posible.- ¿Y tú?
-Pues aquí haciendo las maletas, que mañana antes de irme a Barcelona tengo tiempo de pasarme por Madrid.
-¿Vi.vienes mañana a Madrid?
-Sí, estaré allí sobre las 12 de la mañana y me iré a las 7 de la tarde. No pareces muy ilusionada.
-Sí que estoy ilusionada, lo que pasa es que me has pillado de sorpresa.
-Bueno, te dejo, mañana nos vemos, te quiero.
-Yo también te quiero…-Colgué y me quedé pensando.
¿Qué vas a hacer?-Me dijo Pablo, levantándose y yendo hacia mí.
-Decirle la verdad…
-¿Lo sigues queriendo?
-Sí. Lo quiero muchísimo pero como un amigo especial, nada más. Nadie puede reemplazar el amor que te tengo a ti. Pero tengo miedo, tengo miedo de que se enfade y quedemos así de mal, no quiero terminar mal con él, quiero que siga siendo mi amigo, es una persona muy especial que me ha ayudado en momentos difíciles de mi vida-Pablo me abrazó.
-Ya verás que todo sale bien.-Me dijo abrazado a mi mientras me acariciaba la espalda.- Por cierto, te tengo que enseñar una cosa.-Se separó y fue a por su guitarra.-A ver si te gusta, me he inspirado de nuevo y he terminado la melodía que te había enseñado esta tarde que no tenía final.-Tocó la melodía entera, le había quedado preciosa.
-Te ha quedado preciosa, algún día me gustaría componer una melodía, pero lo veo difícil.
-Solo te tienes que dejar llevar y pensar en las cosas que te hacen realmente felices. Y ahora una cosa que se me acaba de venir a la cabeza, ¿Cómo aprendiste a tocar ain’t no sunshine?
-Pues… me apunté a clases de guitarra, y pedí que me enseñase esa canción al profesor, pero a la hora de ensayar en mi casa a veces me ponía un video tuyo tocando la canción.
-¿Y por qué elegiste esa canción?
-¿Y por qué me elegiste a mí y no a otra?-Se quedó mirándome fijamente.
-Porque desde que te conocí no hice otra cosa que sonreír y ser feliz.-Una sonrisa se transformó en mi cara, y Pablo me besó. Este momento quedó en un largo y pasional beso.
-Como necesitaba estos besos… aunque Jose tampoco besaba mal-Le dije a Pablo riéndome.
-¿Ah sí? Bueno y ya que has sacado el tema, ¿quién es mejor en la cama?
-¿Esta pregunta me la querías hacer y no sabías como verdad?
-Te pregunté yo primero…-Dijo evitando la pregunta.
-Jajajaja como sois los hombres…pues... es que sois los dos diferentes.
-¿Diferentes?
-Sí. Él lo hace más loco, más pasional y tú lo haces más sensible y romántico.
-Entonces… ¿si lo haces con los dos a la vez sería perfecto?-Dijo riéndose.
-Jajajajaja, te equivocas. Porque es perfecto estando tú solo, contigo es mágico.-Hubo un silencio- Bueno, y ahora que has escuchado todo esto vamos a recoger la cena, que si no se deja sin recoger. Y dentro de un rato, ¿podrías hacer el favor de llevarme a mi casa?
-¿Cómo que a tú casa? ¿Es que no piensas quedarte aquí?
-Pensaba quedarme, pero Jose llega mañana a las 12 y tengo que estar en mi casa, tengo que recogerla un poco.-Seguí recogiendo pero Pablo se acercó a mi por detrás y me empezó a dar besos por el cuello.
-Eso no es motivo… mañana te llevo un poco antes y ya…-Me dijo entre beso y beso que me daba.
-Estas tontorrón hoy… jijiji
-No lo sabes tú bien-Y de repente me cogió entre sus brazos y se dirigió hacia la habitación.
-Pablo… jajajajaja, he dejado la mesa a medio recoger.
-Eso puede esperar.
Entonces me tiró a la cama, él quedó encima de mí, a escasos centímetros. Nos empezamos a besar con pasión, amor, deseo. Como siempre, me hizo sentirme la mujer más especial de este mundo.
Pablo se acaba de quedar durmiendo, yo estoy abrazada a él, observándole. Es gracioso, cuando yo era una fan, al igual que muchas otras, soñaba con verlo en persona y en poder decirle que le quería, que le apoyaba en todo y que él me respondiera aunque solo fuese con un simple gracias, o también darle un abrazo, un beso en la mejilla, o tener una foto con él. Eran detalles simples, pero muy intensos que recordarías toda la vida. Todo el mundo alguna vez se ha imaginado esta pregunta con su ídolo, ¿Y si se fijase en mí? Al instante de preguntarte eso miles de imaginaciones abarcaban tu cabeza, una mejor que la otra, pero claro, se quedan en imaginaciones que tú mismo dices que son imposibles. Pues yo me he dado cuenta que nada es imposible, porque yo fui de esas personas que me imaginé esto con Pablo y al final se ha cumplido. Tal vez fue suerte, o simplemente, el momento que surgió que se ha ido transformando en amor, pero no me importa. Lo que me importa es nuestra felicidad, y ahora sé con seguridad que ambos nos necesitamos, porque la mitad de mi vida está formada por el día a día de las cosas, los amigos, la familia… pero la otra mitad es él, el que me saca una sonrisa con cada cosa, el que de lo negativo saca lo positivo. Porque no será el hombre más guapo, el mejor cantante, o la mejor persona, pero para mí sí que lo es, porque sus errores lo hacen que sea más perfecto para mí. Ahora que he estado sobre un año sin él,  he descubierto que la vida es una caja de sorpresas, nunca sabes lo que te depara el día, la he ido descubriendo poco a poco, esos detalles absurdos en los que no se fijaría nadie. He intentado vivir mi vida sin él, al final creí que lo conseguí, pero me di cuenta que no se puede dejar de querer a una persona tan importante jamás. Y la vida te da duros golpes, en los que tienes que tomar una decisión rápida, no te puedes parar a pensar en lo que es mejor para ti. Cuando vi las fotos de Pablo con Vanesa, me pudo la rabia y el miedo. La rabia de verlo con otra disfrutando y el miedo de pensar que estaba perdiendo a la persona más importante, y lo primero que se me pasó por la cabeza fue dejar esta historia sin acabar, y empezar un nuevo capítulo en mi vida, sin él. Sin duda, es lo mejor que me ha pasado en toda mi vida, y por muchas cosas que pasen no me quiero volver a separar de él nunca.
Mañana tocaba poner final a una historia increíble, junto a Jose. No sé lo que sucedería, pero yo quiero terminar siendo su amiga, porque la persona a la que quiero y querré siempre será Pablo.

jueves, 12 de julio de 2012

35. Te quiero hoy y siempre.


-¿Y esto?-Dije mirando las partituras.
-Es una melodía que tengo a medio, me falta el final, que no sé cómo acabarla, no me viene la inspiración. Llevo días así y no es normal en mí.
-Te vendrá, ya verás. Por cierto, sé tocar más canciones con la guitarra, en todo este tiempo he estado practicando bastante.
-¿Ah, sí? ¿Puedes tocarme algo?-Asentí. Me dio la guitarra.
-Te la sabes de sobra.-Empecé a tocar el ritmo y Pablo supo cual era y sonrió. Ain’t no sunshine. Esta canción siempre me recordaba a él, me sentía totalmente identificada con la letra. ''No hay luz si él no está''. Y tenía razón, porque él era la luz de todo mi camino. Sin él me perdía y no sabía que hacer.  
Él me acompañó cantando la canción. Nuestras miradas se cruzaban una y otra vez, haciendo que una sonrisa saliera de cada uno. Terminando la canción, Pablo dejo de cantar. Su mirada se volvió triste y su sonrisa desapareció. Dejé de tocar al instante.
-¿Qué te pasa?
-Nada…-dijo agachando la cabeza, pero yo se la cogí con la mano y se la levanté.
-Nada no. Pablo, te conozco para saber qué te pasa algo.- Se levantó se apoyo en una pared mientras miraba por la ventana.-Las lágrimas descendieron por su mejilla.
-Por mi culpa he perdido un año a tu lado. UN AÑO que podría haber pasado junto a tí, lo deje escapar por mi puta culpa.-Se limpió las lágrimas- Y ahora ya es tarde.-Dijo con un nudo en la garganta. Fue hacia su chaqueta. Sacó unas llaves y me las dio. Eran las llaves de mi casa. -Toma… te las había cogido yo. Necesitaba estar a tu lado, y no se me ocurrió otra forma que esta. Ahora pensarás que soy un cínico, pero necesito sentirte a mi lado, aunque tu ya no quieras.
 Un largo silencio inundó la habitación. Pablo seguía mirando por la venta y yo, apretando fuerte las llaves y armándome de valor.
-Te quiero Pablo.
Él giro la cabeza hacia mí, mirándome extrañado.
-Yo también me arrepiento de este año que he pasado sin ti. Y la culpa no la tienes tu sola. Yo también por mi cabezonería. Me hiciste daño, mucho, pero todo el mundo comete errores porque nadie es perfecto. Pase noches pegada al móvil, deseando esa llamada tuya dicíendome que volviera contigo y que nunca llegó. Mi cabeza decía que hiciera una vida nueva sin ti, pero mi corazón me decía que volviviera contigo. Pensé que hice lo correcto en dejarte ir, pero en cuanto supe que venías a Madrid sabía que había cometido el error más grande que podía cometer. Estos días, intentaba no rendirme, pero tú insistías cada segundo intentando arreglarlo. Cuando llegué hoy a ese restaurante supe pefectamente que debía hacer, pero no tenía el valor suficiente de hacerlo.-Me limpié las lágrimas y respiré hondo.-Quiero que vuelvan nuestros momentos de felicidad juntos. Quiero que vuelvan esos te quiero que nos decimos a cada momento, ese beso de buenos días que nos damos, esas caricias que nos damos siempre que estamos juntos, esas miradas que valen más que mil palabras. Esas lágrimas, pero de felicidad. ¡Te quiero!
Me levanté y fui corriendo hacia él, terminando estas grandes palabras en lo que esperaba desde hacia un año. Besarnos como lo hacíamos antes.
Pablo se separó un momento y con una sonrisa me dijo 5 palabras que se me quedarían grabadas para toda mi vida.
-Te quiero hoy y siempre.
Nos seguimos besando. Yo me subí a la cintura de Pablo, mientras él me agarraba por la parte de debajo de la espalda. Nos dirigíamos lentamente a la habitación, hasta que llegamos a la cama. Nos sentamos con delicadeza, sin que nuestros labios se separasen. Le quité la camisa, y acto seguido me quitó el la mía. Después deslicé mis manos hasta sus pantalones, cogiéndole el botón y desabrochándoselos. Hizo lo mismo con los míos y luego me quitó el sujetador. Sentados en la cama, metí mis manos por la tira de sus bóxers, y suavemente se los quité, a mis bragas le pasaron lo mismo. Pablo me tumbó en la cama y se acomodó bien hasta empezar a hacerme el amor. Con deseo, con ganas, demostrando todos nuestros sentimientos. Lo hizo como nunca antes Íbamos al compás de nuestros besos. Mi felicidad había vuelto a ser la misma que hace un año, porque solo él es el que me da la felicidad completa. Solamente él.
Al terminar, nos tumbamos los dos en la cama, abrazados mientras él enrredaba sus dedos en mi pelo.
-Cuanto te echaba de menos
-Y yo… no sé cómo he podido estar tanto tiempo sin ti.
-Todo por mi culpa…
-Pablo, déjate de echar la culpa de todo esto, porque la culpa ha sido de los dos .Las cosas pasan porque tienen que pasar, y lo pasado, pasado está. Lo importante es que en estos momentos volvemos a estar juntos, tú y yo.-Pablo se acercó a mí y me beso.
 -Siento cortar este momento- Dijo Pablo separándose de mi- Pero... ¿Tu no tenías reportaje esta tarde?
-Mierdas, es verdad. Dime qué hora es.
-Las… 19:20
-No, ¡joder! El repor empieza a menos diez-Me levanté y me empecé a vestir.
-Te llevo a casa, porque querrás cambiarte.-Dijo mientras se ponía los pantalones.
-Gracias.-Le di un beso.
Nos vestimos lo más rápido posible. Después subi al coche de Pablo y me llevó hasta mi casa.
-Vete ya, he quedado con mi cámara cerca de aquí, después ya nos vamos al repor.
-¿A qué hora terminas?
-Terminaré sobre las 11
-¿Y de qué es el repor?
-Es sobre un desfile de moda. ¿Me vas a esperar?
-Eso ni se pregunta.-Se acercó a mí y me beso.-Te quiero.
-Y yo-Le di un beso rápido.-Bueno, y ahora me voy, que no llego. ¡Chao!-Le di otro beso y me bajé del coche.
Subí a mi casa sin parar de sonreír, ahora volvíamos a ser aquellos dos jóvenes locos enamorados, que aún les quedaban miles de historias por vivir. No obstante, todavía quedaba una cosa pendiente que iba a aparecer por una llamada telefónica...

martes, 3 de julio de 2012

34. La chica especial eras tú.


Llegué al restaurante, y me asomé por fuera a ver si lo veía.
-Vaya, has tardado en llegar, con lo puntual que eres.-Me dijo Pablo, que me sorprendió a mi lado. Me estaba muriendo de vergüenza.
-Eh yo pasaba por aquí de casualidad…
-Sí ya. Bueno, si has venido hasta aquí es que has aceptado comer conmigo, ¿pasamos?
-¿Qué dices?
-Que la chica especial del tweet eras tú. Como sabía que al momento en el que lo vieras vendrías a ver quién.
-No voy a pasar.-Me encantaba el detalle que había tenido, si es que como para no quererlo. Me moría de ganas por pasar.
-¿Vas a dejar a un amigo comiendo solo?-Me puso cara de pena.
-Pero una comida solo de AMIGOS-Le dije resaltando la última palabra.
-Tú lo has dicho, de amigos.
Terminamos  de comer, todo genial. Me contó cómo le había ido, yo también le conté mi vida. Era un amor, y estaba tan guapo como siempre. Estaba perdidamente enamorada de él, y como me hiciera alguna cosa más terminaría cayendo rendida a él.
-¿Te llevo a tu casa?
-No, de verdad, has hecho mucho por mí ya hoy.
-Que no es molestia, sube de verdad.
-Está bien.
*Narrado por Pablo*
Todo había salido como lo planeé, aunque faltaba lo mejor por llegar. Le había quitado las llaves de su casa del bolso cuando se fue al baño. Quería que se quedase en mi casa. Esto es hacer trampas, pero en el amor todo vale. Llegamos a su casa.
-Muchas gracias….-Me dijo María y se acercó y me dio un beso en la mejilla.
-Espero verte pronto.
Esperé a que se pusiera a buscar las llaves y que no las encontrará.
*Narrado por María*
Llegamos a mi casa, me despedí dándole un beso en la mejilla. Bajé del coche y él se esperó a que entrara. Me puse a buscar las llaves y no las encontraba. Yo juraría que las había echado al bolso. Genial, ¿y ahora qué hago? Hasta el Lunes no abren los cerrajeros y estamos a Sábado. Mi amiga no está y mi otra amiga está con su novio, y no los voy a molestar. Solo me quedaba una persona a la que recurrir, por desgracia. Y sí, era Pablo.
-¿Te pasa algo?-Me dijo Pablo desde la ventanilla.
-Sí, que se ve que me he dejado las llaves en mi casa. Y hasta el Lunes los cerrajeros no trabajan.
-¿Qué dices?
-Como lo oyes…
-Bueno, ¿pero al menos tendrás casa para quedarte no?
-Pues… no.
-En mi casa te puedes quedar.
-Tendré que aceptar, no me queda otra cosa. O tu casa o la calle.
-Venga sube.
Llegamos a su casa. Esta situación era rara, porque en este momento éramos solo amigos. Y tengo que mentalizarme que no debe de pasar nada más.
-Bueno tú como si estuvieras en tu casa.
-Vale, voy a ponerme en el ordenador si no te importa que tengo que mirar unas cosas.
-Como prefieras.
Me puse en el ordenador a mirar unas cuantas cosas. De repente alcé la vista a una estantería que había y tenía puesta una foto mía y suya. Era de cuando estuvimos en Paris. La cogí y me quede observándola.  Miles de momentos inundaron mi cabeza. Tantos recuerdos bonitos, tantas locuras, tantos besos, tantos te quieros… y ahora aquí, haciendo de amigos. Pero ¿por qué? Porque yo quiero. Pero no, no puedo ser tan idiota y dejarlo escapar. No voy a dejar a mi felicidad escapar. A Jose lo quiero mucho, pero como un amigo muy especial. Pablo ha sido es y será la parte fundamental de mi día a día. Ahora mismo voy a coger las riendas de mi vida y voy a hacer lo que realmente necesito en este momento.  No quiero hacerle daño a Jose, pero sé que si sigo con él acabaré mal, porque en una relación si las dos personas no se quieren al máximo no sirve de nada. Dejé la foto donde estaba, cerré el portátil y salí de la habitación. Vi que Pablo estaba con la guitarra y unas partituras. Me acerqué a donde él estaba y me senté a su lado. Cogí las partituras.

domingo, 24 de junio de 2012

33. ¿Quién sería la afortunada?


Mi corazón se aceleraba más cada segundo. Mi cabeza me decía que no lo hiciera, pero mi corazón me decía que sí. En este instante parecía que el tiempo se había parado, que solo existíamos él, yo y nuestras miradas. Pablo me miraba fijamente y cada vez se acercaba más. Lo único que se me ocurrió hacer es salir corriendo. Huir de todo esto, aunque esto daba a entender que seguía queriendo a Pablo. Abrí la puerta como pude y me puse a bajar las escaleras a toda prisa.
-¡Te quiero María!-Me dijo Pablo, con una felicidad inmensa mientras yo iba bajando las escaleras.
Salí a la calle. Me puse a llorar. No sabía qué hacer. Pablo sabía perfectamente lo que sentía por él y no me iba a dejar hasta que volviese con él. Tengo miedo, porque sé que si sigue insistiendo voy a caer rendida a él. Pero no quiero, yo estoy con Jose, quiero intentarlo con él, pero al que realmente quiero es a Pablo. Ahora estaba completamente echa un lío, no sabía cómo iba a terminar esta historia…
*Narrado por Pablo*
Ahora mismo no puedo estar más feliz. ¡ME QUIERE! Sí, está muy claro que me sigue queriendo. Dudé un poco, pero ahora estoy completamente seguro. Ahora solo me queda llevar a cabo un plan que tengo pensado para mañana que creo que no se va a poder resistir…
*Narrado por María*
Llego la hora del programa, todo genial como siempre, había tenido suerte de caer en este programa. Cuando terminé me fui al camerino, y me llamó Jose.
-¡Hola guapo!
-Amooor.-Me recordó a Pablo cuando me dijo esto.-¿qué tal?
Pues bien, te echo de menos.
-Y yo a ti… por desgracia no te voy a poder ver este fin de semana, tengo que hacer un viaje de negocios.
-¿Justo este fin de semana?
-¿Es que qué pasa?-Dudé en decírselo, pero si no se lo decía se iba a enterar tarde o temprano.
-Pablo… está aquí. Lo he vuelto a ver.
-¿Lo sigues queriendo?
-No lo sé… pero yo quiero intentarlo contigo.
-Tranquila, verás que se va a dar cuenta de que no quieres estar con él y te dejara en paz.
-Eso espero.-Pero la verdad es que no quería que Pablo me dejase en paz.
-Bueno cielo, te dejo que tengo que preparar la maleta, te quiero.
-Y yo a ti.-Colgué. En realidad lo quería, pero solo como un gran amigo, me he dado cuenta que no puede llegar a ser algo más. Si no está Jose este fin de semana presiento que algo va a pasar.
Me fui a mi casa, encendí la tele y tumbé en el sofá. Cene lo primero que pillé, no tenía mucha hambre. Después me puse en el ordenador, me metí en el twitter y vi que Pablo había twitteado esto: Mañana va a ser un gran día ;) ¿qué estaría planeando Pablo? Este hombre siempre tiene algo para hacer… apagué el ordenador, me puse una película que estaban haciendo en la tele, luego me fui a dormir.
A la mañana siguiente me levanté, fui a comprar cosas que me hacían falta y me puse en el ordenador. De repente vi un tweet de Pablo que había puesto hace 10 minutos. Me voy a comer a mi restaurante favorito con una chica muy especial. ¿Quién sería la afortunada? Me moría de ganas por saberlo. Estaba celosa, tanto que me había dicho y ahora se va con otra. Como sabía cuál era su restaurante favorito de Madrid decidí ir a ver con quien iba a estar.

domingo, 17 de junio de 2012

32. Pensaba que sí te conocía bien.

*Narrado por Pablo*
Llegué a mi casa después de los premios. Estaba feliz porque había ganado el premio al mejor artista, les debo este premio a todas mis fans, por estar siempre ahí apoyándome sea donde sea, en cualquier momento, sé que siempre estarán ahí y a veces me dan esa energía que me falta para hacer grandes cosas. Sin embargo, el mejor premio de esta noche había sido ella. Sé que me sigue queriendo. Cuando toqué sus manos, ella se puso a temblar y muy nerviosa, sin saber qué hacer. Es exactamente lo mismo que le pasó cuando nos dimos nuestro primer beso. Confío en el que la voy a poder recuperar, pero me va a costar, ahora que tiene a otro hombre el lado suyo no lo va a querer dejar, pero sabe que si no lo hace nunca será feliz. En fin… pase lo que pase, voy a luchar hasta el último segundo de mi vida para que se olvide del pasado y continuemos esta historia hasta el último día.

*Narrado por María*
Me desperté a las 8, no había dormido mucho, estuve pensando toda la noche en Pablo, la persona capaz de controlar todo mi ser. Me duché y me fui a su casa. Toqué al timbre y me abrió, procuré no ponerme nerviosa, pero es que fui inevitable no hacerlo. Esa sonrisa que tiene siempre en la boca me mata. Cada sonrisa suya es diferente, cada una mejor que la anterior, haciendo que se me pusiese cara de tonta mientras la miraba.
-Buenas, pasa, no te quedes ahí.-Pasé a su casa.
-Siéntate, te he preparado el desayuno, porque conociéndote sé que no has desayunado. ¿O me equivoco?
-No, no te equivocas-Le sonreí con una sonrisa cálida.- Pero no te deberías haber molestado, de verdad.
-Si no me cuesta nada.-Nos sentamos en la mesa.
-Y bueno, que me tenías que contar, que a las 11 tengo que estar en el programa.-Su cara cambió completamente.
- Te voy a dar la explicación que no te pude dar hace 1 año. Pues verás, en las fotos que vistes, como pudiste comprobar había ganas por parte de los dos, no te lo voy a negar. Pero te juro que no sé que me pasó. Se lanzó a besarme con ganas y yo les respondí con las mismas, pero no sentía nada, ella quiso llegar a más pero en ese momento me di cuenta que estaba haciendo lo peor de mi vida. No sabía el qué me había pasado para besarla, pero ocurrió. Luego en casa intenté contártelo en varias ocasiones, pero fui un cobarde y no lo hice, pensé que si te lo contaba te enfadarías y no me ibas a perdonar, así que no te lo conté. El resto ya lo sabes. Un error con el que pagué muy caro.
-Si me lo hubieses contado no habría pasado esto. Aunque me hubiera hecho daño de todas formas.
-Si te lo hubiese contado habría pasado algo parecido. Me hubieras dicho, te perdono, pero no sería lo mismo. Te conozco demasiado bien.
-Yo a ti pensaba que sí te conocía bien.
-Y me conoces bien, pero todo el mundo cometemos errores, espero que algún día puedas perdonarme.
-Eso quedó en el pasado, así que ya está todo perdonado. Si quieres podemos ser amigos…-Pablo hizo una risa de tono burlesca.
-¿Tú crees que se puede ser amiga de la persona de la que estás completamente enamorada?
-¿Por qué haces esto tan difícil Pablo?
-La que hace difícil las cosas eres tú. Tu sabes perfectamente que me sigues queriendo como el primer día también. Ayer lo demostraste, cuando te cogí la mano te pusiste a temblar, y tus manos empezaron a sudar. Eso mismo te pasó en nuestro primer beso. Y por mil veces que me lo niegues sé que me sigues queriendo.
-Pablo, ¡para ya! , he cambiado.-Llevaba toda la razón, pero no se la quería dar. Entonces se levanto, me cogió y se acercó a mí. Nuestros labios estaban a escasos centímetros.
-Pues si es todo eso verdad, mírame a los ojos y dime que no me amas y que no te importo.

sábado, 9 de junio de 2012

31. Reencuentro.


1 año después.
Me dispongo a ducharme, ya que en una hora me tengo que dirigir a los premios 40 principales. Os preguntaréis que hago, pues bien, después de lo ocurrido, me dirigí a Madrid a buscar suerte, y me contrataron en un programa como reportera. Conocí a un chico llamado Jose, que es un amor y hace un mes empecé a salir con él. Es de Barcelona, así que solo nos vemos los fines de semana, pero los aprovechamos al máximo. Respecto a lo de Pablo… pues eso, desde que pasó aquello no he vuelto a hablar con él ni a hablar. He pasado unos meses llorando cada noche, sin ganas de hacer nada, mirando al móvil a cada instante esperando una llamada suya, pero no sirvió de nada, supongo que se habrá olvidado de mí, aunque yo le pedí a él que no me buscase. Creo que lo he superado, después de un año sin verlo creo que me he acostumbrado a sentir otras caricias que no fueran de él, pero eso lo comprobaré dentro de unas horas, ya que a este reportaje va él. Esto es una prueba que nos vuelve a poner el destino, el saber si sigo enamorado de ese chico malagueño que me robó el alma.
*Narrado por Pablo*
Ha pasado un año desde que no la veo, y hoy por fin la veré en los premios a los que voy, porque ella es reportera. Mi vida profesional ha ido muy bien. No he dejado que mi vida íntima influya en la profesional, porque mis fans no tienen la culpa de nada. La culpa ha sido solo mía, por aquel momento que tuve. Eso sí, mi vida sentimental ha sido una mierda. Noche tras noche pensando en el último instante en el que la vi,  arrepintiéndome cada segundo por aquel momento innombrable que tuve y sobre todo, teniendo el móvil en la mano cada instante. Me replanteé muchas veces llamarla, pero ella me pidió que no lo hiciese, y la respeté. No me he podido olvidar de ella, la sigo amando, sigo necesitando cada beso suyo y cada caricia, pero esto no sé si es lo mejor, porque ella tiene un novio ahora, ya que salió en una revista hace pocas semanas con él. Cuando vi eso, sentí que una parte de mi moría, pensar que sus besos y sus caricias pueden ir hacia otra persona que no sea yo me hierve la sangre. Ahora que nos vamos a reencontrar, voy a hacer todo lo posible para que me perdone y volvamos a estar juntos, para siempre.
*Narrado por María*
Acabo de llegar al sitio donde se celebran. Famoso tras famoso posando en el photocall y, aunque yo estuviese allí entrevistando a la gente, mi mente y mi mirada solo se centraba en buscarlo a él, pero por lo que veía aun no había llegado, aunque no tardaría en hacerlo, porque ahora empezaban a llegar todos de golpe. Me puse nerviosa al ver a un hombre bajar de un coche. La historia se volvía a repetir. Aquel hombre que me había robado toda mi alma se encontraba allí, más guapo que nunca, con esa sonrisa que siempre lleva presente. Mi corazón latía cada vez con más fuerza, y no podía evitarlo. Seguía enamorada completamente de él, por mucho tiempo que pasara sin verlo, no había podido olvidarlo. Siempre permanecerá en mi, aunque debo de evitarlo, mi vida ahora se centra en Jose, o al menos es lo que debo hacer, pero no sé si podré.
*Narrado por Pablo*
Llegué a los premios y me bajé del coche. Primero atendí a algunas fans, esas fans que siempre estaban donde yo iba. Luego saludé a algunos amigos, como Bustamante o Chenoa, que iban a estar allí esta noche. Seguidamente me fui al photocall para que me hiciesen fotos y también me entrevistasen. Entre foto y foto, mi mirada la buscaba a ella, hasta que la encontré. Allí, tan guapa como siempre, entrevistando a alguien. En cuanto tuviese un hueco libre, iba a ir a por ella, no iba a dejarla escapar otra vez.
*Narrado por María*
Mientras entrevistaba a alguien, lo miraba de reojo. No quería cruzármelo, así que no lo iba a entrevistar, ya que si lo hacía iba a ser peor para mí. Descansé unos minutos en un banco que había, tenía que organizar unas cosas del reportaje.
-¿A mí no me vas a entrevistar?-Me dijo la voz más tierna que existía y que hacía que me estremeciese cada  vez que me decía algo.
Yo estaba mirando unos papeles que tenía, pero al oír esa voz me puse rígida, y un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Notaba su presencia a escasos centímetros de mí, ese aroma único que desprende él. No sabía que decir, así que opte por levantarme sin mirar e irme a seguir haciendo mi trabajo, aunque fue la peor opción. Al levantarme, Pablo me cogió la mano, y otra vez mis manos empezaron a sudar. Lo miré a la cara y él tenía esa sonrisa tan tierna y esa mirada tan bonita con la que siempre me miraba. Ahora sabía más que nunca que seguía estando enamorada de él.
-¿No me vas a decir nada?
-Pablo… no hagas esto más difícil de lo que es ya, por favor. Sabes perfectamente que no te iba a entrevistar.
-Lo sabía perfectamente, tranquila, te conozco muy bien.
-Yo a ti también pensaba que te conocía.-Dije fríamente.
-Y me conoces. Todo tiene una explicación, de verdad, déjame explicarme, por favor.
-No hace falta que me des explicaciones, lo hecho, hecho está. Ya no me importa tu vida.
-Si no te importase ahora mismo no te hubieras puesto tan nerviosa y no te hubiesen sudado las manos.-Había dado justo en el clavo.- Por favor, mañana a las 9 en mi casa.
-No vas a conseguir nada, pero está bien.
-Gracias, ahora me tengo que ir. Pero antes de irme,-Su mano acarició mi mejilla- quiero decirte que estás guapísima con ese vestido.-Me dijo sonriéndome y me guiñó un ojo mientras se iba.
Terminé de hacer el reportaje y me fui a casa. Al llegar me  tumbé en la cama, no tenía ganas de cenar.  Lo seguía queriendo, no me había olvidado de él. Y él también me sigue queriendo lo noté en él, y lo peor de todo es que va a hacer lo posible para que vuelva con él. Pero yo tengo las cosas claras, yo estoy con Jose, y lo quiero mucho, aunque son sentimientos distintos de los que tengo con Pablo. Con José todo es genial y es súper atento. Pero con Pablo es todo. Pablo es la energía de todos los días, las locuras, las tonterías, la ternura y sobre todo, la pasión.
-Buffff… que lío.-Me dije en voz alta.
Ahora solo faltaba que  llegasen las 9 de la mañana, para poder verlo otra vez. Sabía que esa visita a su casa no iba a ser la última en estos meses que estuviese aquí…